Costillas de cerdo al horno con miel y mostaza

No hay nada como el olor de unas costillas de cerdo caramelizándose en el horno para saber que toca comida especial. Este plato mezcla el dulzor de la miel con el punto ácido de la mostaza, creando una salsa pegajosa y adictiva que siempre triunfa en casa. Lo solemos preparar cuando queremos salir del sabor tradicional y darle a la carne un toque más moderno sin complicarnos.

Ingredientes

  • 2 kg de costillas de cerdo
  • 1/2 taza de miel
  • 1/4 taza de mostaza Dijon
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • Sal y pimienta al gusto

Dificultad: Media
Tiempo estimado de preparación: 2 horas y 30 minutos

Receta de costillas de cerdo al horno con miel y mostaza paso a paso

  1. Precalentar el horno: A 150°C (300°F).
  2. Preparar el glaseado: En un tazón, mezcla la miel, la mostaza Dijon, la salsa de soja, el ajo picado, el jengibre rallado, la sal y la pimienta.
  3. Marinar las costillas: Coloca las costillas en una bandeja para hornear y úntalas generosamente con el glaseado por todos los lados.
  4. Hornear cubiertas: Cubre la bandeja con papel de aluminio y hornea durante 2 horas.
  5. Caramelizar: Pasado este tiempo, retira el papel de aluminio, aumenta la temperatura del horno a 200°C (390°F), vuelve a untar las costillas con el glaseado y hornéalas sin cubrir durante 30 minutos adicionales, o hasta que estén doradas y caramelizadas.
  6. Reposar y servir: Una vez listas, retira las costillas del horno, déjalas reposar durante unos minutos antes de cortarlas en porciones y sírvelas calientes, acompañadas de tus guarniciones favoritas, como puré de patatas, maíz asado o una ensalada fresca.
Costillas miel mostaza

Información nutricional de las costillas de cerdo al horno con miel y mostaza

Valores aproximados por porción:

CaloríasProteínasGrasasHidratos de carbono
650 kcal50 g45 g20 g

Este plato es energético y rico en proteínas, ideal para ocasiones especiales.

Recetas similares que podrían interesarte

Si te ha gustado esta receta, puedes probar otras carnes al horno que también juegan con contrastes dulces o jugosidades intensas. Las carrilleras estofadas con vino tinto son pura mantequilla en boca, y el secreto de cerdo al horno con patatas tiene ese punto crujiente por fuera y meloso por dentro. Otra opción que nunca falla es el lomo de cerdo al horno con hierbas, más suave, pero igualmente sabroso.

Origen e historia de las costillas de cerdo al horno con miel y mostaza

La mezcla de miel y mostaza no es gallega, pero ha conquistado muchas cocinas por su versatilidad. Aquí la usamos sobre todo para carnes al horno o a la brasa, y con costilla queda especialmente bien porque la grasa se funde con el glaseado y crea esa capa caramelizada que tanto gusta. En comidas familiares o cenas con amigos, este plato se ha ganado su hueco.

Consejos para preparar costillas de cerdo al horno con miel y mostaza

  • Marinado prolongado: Si puedes, deja marinar las costillas unas horas antes de hornearlas.
  • Cocción lenta: A baja temperatura, la carne se ablanda sin secarse.
  • Glaseado adicional: Guarda un poco para dar un par de pinceladas extra en los últimos minutos de horno.

Maridajes recomendados

Este plato combina muy bien con vinos tintos jóvenes con un punto frutal como el Mencía o un mencía crianza suave. También puedes acompañar con una sidra gallega bien fría o una cerveza tostada. De guarnición, lo clásico: puré de patata, pan del país o incluso una ensalada de lombarda.

Preguntas frecuentes sobre las costillas de cerdo al horno con miel y mostaza

¿Puedo utilizar otro tipo de mostaza?
Sí, aunque la Dijon aporta ese equilibrio perfecto entre ácido y suave, puedes probar con mostaza antigua o de grano.

¿Es posible hacerlas a la parrilla en lugar de horno?
Sí, cocínalas primero a fuego indirecto con tapa y luego termina con calor directo para caramelizar el glaseado.

¿Puedo usar costillas adobadas?
Sí, pero ten en cuenta que el adobo ya aporta sal y especias. Ajusta la receta para que no se solapen los sabores.

¿Puedo prepararlas con antelación?
Sí. De hecho, de un día para otro están incluso más sabrosas. Solo recalienta en horno suave antes de servir.