Si hay una imagen que resume muchas comidas gallegas de verano, es la del chorizo chispeando en la parrilla mientras el pan ya espera en la mesa. El chorizo a la brasa tiene ese sabor ahumado y jugoso que, sin necesidad de adobos ni salsas, conquista a cualquiera. En mi casa nunca falta cuando hacemos churrasco, y siempre acaba siendo lo primero que se termina.
Ingredientes
- 4 chorizos frescos (mejor gallegos, con o sin picante)
- Pan gallego para acompañar
- Opcional: cachelos, pimientos de padrón o ensalada
Dificultad: Fácil
Tiempo estimado de preparación: 20 minutos
El secreto para hacer un chorizo a la parrilla perfecto
- Preparar el chorizo: Saca los chorizos de la nevera un rato antes para que estén a temperatura ambiente. Si son muy gruesos, puedes pincharlos ligeramente para evitar que revienten.
- Calentar la parrilla: Prepara las brasas o la parrilla y espera a que el fuego esté medio, con una temperatura estable y sin llamaradas fuertes.
- Asado del chorizo: Coloca los chorizos sobre la parrilla y ásalos durante unos 8-10 minutos, dándoles la vuelta varias veces para que se cocinen por igual.
- Comprobar punto y servir: Cuando estén bien dorados por fuera y jugosos por dentro, retíralos y deja que reposen un par de minutos. Sirve con pan gallego y, si quieres, alguna guarnición.
Información nutricional de chorizo a la parrilla
Valores aproximados por cada 100 g de receta preparada:
| Calorías | Proteínas | Grasas | Hidratos de carbono |
|---|---|---|---|
| 320 kcal | 14 g | 28 g | 2 g |
El chorizo aporta proteínas y grasas, con un alto valor energético. Al hacerse a la brasa, gran parte de la grasa se funde y queda un producto sabroso pero algo más ligero que en otras preparaciones.
Otras recetas con chorizo para disfrutar al aire libre
Si te gusta el chorizo a la parrilla, no te pierdas el churrasco gallego, donde la carne a la brasa es la protagonista. También puedes preparar patatas a la riojana, un guiso sencillo con chorizo que reconforta. Y si buscas una tapa para completar la mesa, el chorizo al vino nunca falla.
Origen e historia del chorizo a la parrilla
El chorizo forma parte esencial de la cocina gallega, y su versión a la parrilla es habitual en churrascadas, verbenas o fiestas populares. En muchas aldeas, los chorizos caseros se asaban sobre brasas de leña, acompañados de pan y vino. Hoy sigue siendo uno de los bocados más celebrados en cualquier reunión al aire libre.
Consejos para preparar chorizo a la parrilla
- No uses fuego fuerte ni directo: el calor medio permite que se hagan por dentro sin quemarse por fuera.
- Si el chorizo es muy graso, ponlo en la parte menos caliente de la parrilla para evitar llamas.
- Puedes añadir unas gotas de vino blanco al servir para realzar el sabor.
- El chorizo picante gana aún más potencia con el asado. Si prefieres algo suave, elige chorizo dulce o de cebolla.
- Acompáñalo siempre con buen pan o cachelos cocidos: la combinación es infalible.
Maridajes recomendados
Un vino tinto joven o una cerveza bien fría son los mejores aliados para este plato. Como guarnición, lo clásico es el pan, pero también combinan bien los pimientos de padrón o una ensalada de tomate con cebolla.
Preguntas frecuentes sobre chorizo a la parrilla
¿Qué tipo de chorizo es mejor para la parrilla?
El chorizo fresco gallego es el ideal. Puedes elegirlo con o sin picante, pero evita los muy curados, ya que pueden secarse demasiado.
¿Se puede hacer en sartén o grill eléctrico?
Sí, aunque no tendrá ese sabor ahumado típico de la brasa. Es una buena alternativa para interiores.
¿Se puede preparar con antelación?
Lo ideal es servirlo recién hecho, pero puedes asarlo y recalentarlo brevemente en sartén o microondas.










