En Semana Santa no pueden faltar los pestiños de miel en casa. Su aroma a anís y canela se queda impregnado en la cocina, y el brillo de la miel caliente es una promesa de lo que viene. Me gusta prepararlos en familia, justo después de hacer las torrijas. Son dulces sencillos, de los de toda la vida, y cada año vuelven a ocupar su sitio en nuestra mesa como si fuera la primera vez.
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo
- 100 ml de vino blanco seco
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- La piel de una naranja
- 1 cucharadita de anís en grano
- 1 cucharadita de canela molida
- Una pizca de sal
- Aceite para freír
- 250 g de miel
- 3 cucharadas de agua
Dificultad: Media
Tiempo estimado: 1 hora
Receta paso a paso de los pestiños de miel
- Aromatizar el aceite: En una sartén, calienta el aceite con la piel de naranja hasta que empiece a dorarse. Retira la piel y deja templar.
- Preparar la masa: En un bol grande, mezcla la harina con la canela, el anís y la pizca de sal. Añade el aceite aromatizado y el vino blanco. Amasa hasta obtener una masa firme y elástica.
- Reposar la masa: Cubre la masa con un paño y deja reposar durante 30 minutos.
- Formar los pestiños: Estira la masa con un rodillo hasta dejarla fina. Corta rectángulos de unos 6 cm y pliega dos de sus extremos hacia el centro, presionando para que se peguen.
- Freír: Calienta abundante aceite y fríe los pestiños por tandas, dorándolos por ambos lados. Escúrrelos sobre papel absorbente.
- Bañar en miel: Calienta la miel con las 3 cucharadas de agua en un cazo. Cuando esté líquida, introduce los pestiños uno a uno y dales un baño rápido. Déjalos secar sobre una rejilla.

Información nutricional (aproximada por ración)
| Calorías | Proteínas | Grasas | Hidratos de carbono |
|---|---|---|---|
| 220 kcal | 3 g | 10 g | 30 g |
Son dulces energéticos y tradicionales, ideales para saborear con calma después de una comida de Semana Santa.
Otros postres tradicionales de Semana Santa
- Torrijas: Pan empapado en leche y huevo, frito y rebozado en azúcar y canela.
- Rosquillas fritas: De textura esponjosa, perfectas para acompañar el café.
- Arroz con leche: Cremoso y con ese toque a canela que nunca falla.


Origen e historia de los pestiños de miel
Los pestiños son un dulce con raíces andaluzas, extendido por muchas regiones del norte y oeste peninsular. Su origen se remonta a la época árabe, con el uso de miel y especias como el anís. Durante la Cuaresma y la Semana Santa, se convirtieron en un postre clásico, ya que no contienen carne ni derivados que rompan el ayuno, y además aportan energía tras las comidas sencillas típicas de estas fechas.
¿Sabías esto sobre los pestiños o sus ingredientes?
El anís en grano, además de aromático, ayuda a la digestión. Y la miel no solo endulza: también era considerada un ingrediente de alto valor energético en tiempos de escasez, ideal para los días de ayuno.
Qué tener en cuenta si es la primera vez que cocinas pestiños de miel
- El grosor de la masa: Cuanto más fina la estires, más crujientes quedarán.
- El baño de miel: No los sumerjas demasiado tiempo para que no se reblandezcan.
- El aceite de freír: Usa aceite limpio y no muy caliente, para evitar que se quemen por fuera y queden crudos por dentro.
Maridaje recomendado para los pestiños de miel
Perfectos con una infusión de hierbas como menta o manzanilla, o un vino dulce como un moscatel si se busca algo más tradicional. También combinan muy bien con café solo o con leche.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar otro tipo de aceite para la masa?
Sí, pero el aceite de oliva virgen extra aporta mucho más sabor y es más auténtico.
¿Se pueden conservar los pestiños varios días?
Sí, guárdalos en un recipiente hermético. Se mantienen bien hasta 5 días.
¿Puedo sustituir la miel por azúcar glas?
Sí, aunque dejarás de tener la versión clásica. Es común en otras regiones.










