Rapa das Bestas: La tradición gallega que une al hombre y al caballo

El sol aún no ha salido. En lo alto del monte, solo se oyen los pasos sobre la hierba mojada, el silbido del viento entre los pinos y algún relincho lejano. La niebla baja despacio. Hombres y mujeres caminan en silencio. Saben que hoy toca encontrarse con las bestas.

La Rapa das Bestas no es una fiesta. Es un ritual. Una ceremonia entre lo físico y lo ancestral donde Galicia se enfrenta —con respeto y sin palabras— a su lado más salvaje. Es tradición, es vínculo, es memoria viva.

¿Qué es la Rapa das Bestas?

La Rapa das Bestas es una tradición gallega que consiste en reunir caballos salvajes que viven en libertad en los montes, conducirlos hasta un recinto cerrado —llamado curro— y allí cortarles las crines, marcarlos y devolverlos al monte.

Es un acto de respeto y cuidado, no de doma ni sometimiento. Se celebra cada verano en distintas localidades y simboliza el encuentro entre la naturaleza indómita y la comunidad humana que la protege.

rapa das bestas

Origen de la tradición

La costumbre tiene raíces muy antiguas. Desde hace siglos, los caballos salvajes formaban parte del ecosistema gallego. Reunirlos una vez al año servía para controlar su estado, marcarlos, cortarles las crines (que se usaban para instrumentos, cuerdas o utensilios) y mantener el equilibrio entre el monte y el pueblo.

Aunque no hay fecha exacta de su nacimiento, existen referencias medievales y vínculos posibles con rituales celtas de renovación y comunión con la naturaleza. En los antiguos castros gallegos, los caballos ya tenían un lugar simbólico.

El ritual paso a paso

1. Reunión de las bestas

Al amanecer, los aloitadores suben al monte. No van con la intención de dominar, sino de encontrar. Caminan, observan, silban. Agrupan las manadas y las guían, sin violencia, hacia el curro. Es una danza antigua entre el humano y el animal.

2. Entrada en el curro

El curro —circular, cerrado, de piedra o madera— recibe a las bestas. El ambiente se llena de tensión, respeto y silencio. El público observa. El monte respira.

3. A loita: el momento de la rapa

Los aloitadores se lanzan cuerpo a cuerpo. Sujetan a los caballos solo con sus brazos. Los inmovilizan con técnica, fuerza y experiencia. Entonces cortan las crines. Algunos también marcan al animal. Todo ocurre en segundos, pero requiere valor y precisión.

4. De vuelta a la libertad

Después, los caballos son liberados. Regresan al monte. Libres, como llegaron. El ciclo se cierra. A loita rematou. O vínculo continúa.

Localidades donde se celebra

Aunque hay varias rapas en Galicia, algunas tienen un peso especial:

  • Sabucedo (A Estrada): la más famosa. Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Aquí se mantiene la tradición pura: sin cuerdas, sin ayudas, solo cuerpo y respeto.
  • Muxía (A Costa da Morte): un entorno espectacular entre monte y mar, donde las bestas descienden desde acantilados y fragas.
  • Vimianzo: combina la rapa con actividades culturales, gastronomía y fiesta popular.

En cada lugar, la Rapa das Bestas tiene su personalidad, pero el espíritu es el mismo: un pacto con lo salvaje.

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Un símbolo de Galicia viva

La Rapa das Bestas representa el alma rural gallega: la fuerza sin violencia, la comunidad sin palabras, el respeto por la naturaleza sin domesticarla.

Es una expresión de identidad que se transmite de generación en generación. No es una lucha por controlar. Es un gesto para no olvidar. Para seguir siendo parte del monte, del silencio, de la niebla.

Relación con otras tradiciones gallegas

Las tradiciones en Galicia no viven aisladas. Se entrelazan como las raíces bajo la tierra.

  • En la Noite de San Xoán, el fuego purifica igual que lo hace el corte de las crines: ambos actos simbolizan el paso, la limpieza, el renacer.
  • La queimada, con su conjuro y su fuego ritual, también convoca lo invisible. Como la rapa, se sitúa en la frontera entre lo humano y lo mágico.
  • En los castros celtas, los caballos galopaban libres y sagrados. Allí se forjó la relación simbólica con estos animales que aún perdura.
  • El magosto celebra el monte desde otro lugar: el fuego, las castañas, la reunión. Pero también allí se rinde homenaje a lo natural, a lo rural, a lo auténtico.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la Rapa das Bestas?
Principalmente en verano. La más conocida, en Sabucedo, tiene lugar el primer fin de semana de julio.

¿Sufren los caballos?
No. Los aloitadores están entrenados, no se usan herramientas agresivas, y todo el proceso está regulado. Hay veterinarios presentes y normas de protección.

¿Es una tradición abierta al público?
Sí, aunque solo los aloitadores acreditados pueden participar en el curro. El público puede observar, participar en las actividades culturales, y vivir el ambiente.

¿Cuál es su valor cultural?
Es una manifestación viva de la Galicia profunda. Un acto de respeto por la naturaleza, de herencia comunitaria y de identidad cultural.

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Si esta tradición te ha conmovido, quizás te apetezca descubrir otras costumbres que, como la rapa, unen cuerpo, fuego y alma.

  • En los castros celtas, nuestros ancestros construyeron aldeas donde la naturaleza marcaba el ritmo de la vida, y el caballo era parte del equilibrio.
  • La Santa Compaña nos recuerda que el monte gallego también es espacio de leyendas, de procesiones invisibles, de respeto a lo que no se ve.
  • Con la queimada, Galicia conjura lo oscuro con fuego, palabras y aguardiente. Una manera distinta de relacionarse con lo que escapa a lo racional.
  • La morriña, ese sentimiento tan gallego, también habita en las montañas. Aparece cuando recordamos lo que fuimos. Lo que aún somos.

Rapa das Bestas: cuando el monte respira contigo

Cuando todo termina, y el último caballo galopa libre entre los pinos, el monte vuelve a quedarse en silencio. Como si nada hubiera pasado.

Pero todos sabemos que sí ha pasado.

Y volverá a pasar.