La Semana Santa no solo se vive en las calles ni en las procesiones. También se saborea en casa, en forma de dulces humildes, sencillos y eternamente deliciosos. Bollos, rosquillas, buñuelos o pestiños son parte de esa tradición que cada primavera regresa al corazón de la cocina.
Aquí te presentamos algunas de las recetas más típicas para preparar en estas fechas, con ingredientes sencillos, técnicas caseras y ese toque de hogar que nunca pasa de moda. Empezamos con las reinas absolutas de estas fechas: las torrijas caseras, jugosas por dentro, crujientes por fuera, y cargadas de recuerdos.

¿Por qué se preparan tantos dulces en Semana Santa?
La repostería de Semana Santa tiene su origen en la necesidad de celebrar tras los días de abstinencia. Durante la Cuaresma, especialmente en la tradición católica, se evitaban los alimentos considerados lujosos como la carne, la manteca o los huevos. Pero al llegar la Pascua, el final del ayuno se convertía en una excusa perfecta para compartir dulces con la familia o la comunidad.
Muchos de estos dulces tienen raíces conventuales o campesinas, y se elaboraban con lo que había a mano: pan duro, miel, aceite de oliva, anís… Fórmulas sencillas, pero capaces de hacer fiesta con lo mínimo.
Dulces tradicionales de Semana Santa: recetas con historia y sabor
Durante generaciones, los dulces de Semana Santa han sido parte de la identidad de muchas casas. Son recetas que huelen a cocina encendida desde por la mañana, a masa reposando en la mesa, a niños ayudando a rebozar. Y que, año tras año, vuelven a decirnos que lo más simple puede ser también lo más especial.
Recetas de dulces para Semana Santa y Cuaresma
Clásicos con alma de Cuaresma


- Torrijas caseras
Pan del día anterior, leche infusionada, huevo y azúcar. Uno de los dulces más tradicionales y queridos de la Semana Santa, con infinidad de variantes. - Pestiños de miel
Masa crujiente, frita en aceite de oliva y bañada en miel. Dulce de origen andalusí muy presente también en Galicia, especialmente en las zonas del interior.
Roscos y buñuelos que saben a infancia



- Roscos fritos de Semana Santa
Tiernos, esponjosos, aromatizados con anís o ralladura de limón. Se preparan en tandas grandes para compartir con amigos, vecinos o familiares. - Rosquetes
Una variante más firme, con forma de lazo o anillo, que se deja secar ligeramente antes de comer. Perfectos para mojar en café o chocolate caliente. - Buñuelos de Semana Santa
Pequeñas bolitas de masa frita, espolvoreadas con azúcar. Se sirven calientes, y cada bocado es una mezcla de crujiente y ternura.
Bollos que se comparten el Domingo de Pascua
- Bollos de Semana Santa
Bizcocho individual, esponjoso y aromático, a veces decorado con azúcar o huevo cocido. Una receta perfecta para llevar a la merienda familiar del domingo. - Bizcochón de Pascua
Grande, generoso y tradicional, este bizcocho suave y húmedo representa la vuelta a los sabores de celebración tras los días de vigilia.
Cómo conservar y presentar tus dulces caseros
Si vas a preparar estos dulces con antelación, aquí tienes algunos consejos:
- Los bollos y bizcochos se conservan bien envueltos en paños limpios o cajas de lata.
- Los buñuelos y roscos se pueden mantener 2-3 días en recipientes herméticos, pero es mejor consumirlos en el día.
- Si quieres regalar alguno, puedes envolverlos en papel de horno y atarlos con una cinta de tela o cuerda rústica. Un detalle sencillo, pero lleno de cariño.

Preguntas frecuentes sobre los dulces de Semana Santa
¿Qué dulces son típicos de la Semana Santa gallega?
Torrijas, bollos, buñuelos, pestiños y diferentes tipos de rosquillas son muy habituales en Galicia durante estas fechas.
¿Se pueden preparar estos dulces con antelación?
Sí, especialmente los bizcochos y bollos. Los fritos como los buñuelos o las torrijas están mejor recién hechos, pero aguantan bien un par de días.
¿Qué postres de Semana Santa no llevan leche ni huevo?
Los pestiños, si se hacen sin huevo, son una buena opción. También algunos roscos o bizcochos se pueden adaptar con alternativas vegetales.
¿Cuál es el origen de las torrijas?
Aunque muy populares en España, su origen se remonta a la cocina medieval. Se elaboraban como forma de aprovechar el pan duro y estaban muy ligadas a las celebraciones religiosas.
¿Qué dulce es ideal para regalar el Domingo de Pascua?
Un bizcochón o una docena de rosquillas bien presentadas son siempre un acierto. Aportan tradición, sabor y cercanía.










