O Grove es ese rincón costero de Galicia al que llegas y de inmediato notas el ritmo pausado de la vida marinera. Ubicado en la provincia de Pontevedra, se asienta en una península que abraza el océano Atlántico y presume de tradición, gastronomía y paisajes de postal. Aquí, todo huele a mar y a albariño, y la gente se siente orgullosa de vivir rodeada de un tesoro natural: la Ría de Arousa. Con una población aproximada de once mil personas y una animada agenda de fiestas a lo largo del año, O Grove está listo para conquistarte con su encanto atlántico.
Qué ver en O Grove
Al poner el primer pie en O Grove, uno siente que el aire se mezcla con el aroma salino del Atlántico y un ambiente marinero único. Aunque es famoso por el marisco y las playas, esta península oculta otros rincones que te harán descubrir su encanto pasito a pasito. A continuación, te invito a conocer algunos de esos lugares que convierten a O Grove en un destino tan especial:
Mirador de Monte da Siradella

Subir a la Siradella es como asomarse a un balcón con vistas privilegiadas al mar y a los arenales de la comarca. Desde arriba, entenderás por qué a esta zona se le llama el “paraíso del marisco”: verás la ría repleta de bateas (las estructuras donde se crían mejillones) y las dunas de la Lanzada recortándose en el horizonte. Un lugar perfecto para fotos inolvidables.
Playa de A Lanzada

Aunque A Lanzada se reparte entre los municipios de O Grove y Sanxenxo, es casi un símbolo de la comarca grovense. Tiene algo más de dos kilómetros de arena fina y suele ser un spot estupendo para quienes buscan darle caña al surf o hacer largas caminatas. Si te gustan las leyendas, dicen que sus aguas tienen poderes de fertilidad, algo que forma parte del folklore local desde tiempos ancestrales.
Isla de La Toja (Illa da Toxa)

Unida a O Grove por un puente centenario, La Toja es un alto imprescindible. Allí te espera la ermita de las Conchas, peculiar por su recubrimiento de vieiras, y un balneario que invita a relajarte con sus famosas aguas termales. Pasear por La Toja es casi como cambiar de escenario: el silencio, la naturaleza y la historia se combinan en cada rincón.
Iglesia de San Vicente do Grove

En la parroquia de San Vicente descubrirás otro ambiente, más rural. Su iglesia, de origen románico, ha sido reformada a lo largo de los siglos, pero aún guarda detalles que evocan la historia religiosa de la zona. Pasear por los alrededores, con el verde de los prados y el Atlántico al fondo, es una experiencia genuinamente gallega.
Gastronomía típica de O Grove
Si O Grove se gana el título de “paraíso del marisco” no es por casualidad. Aquí, los productos del mar llegan recién extraídos de la ría:
- Mariscada: Un clásico donde el marisco se luce en todo su esplendor: nécoras, percebes, camarones, almejas…
- Pulpo a la gallega: Aderezado con pimentón, sal gorda y un buen chorro de aceite de oliva.
- Empanada de zamburiñas: O de mejillones, o de lo que el mar brinde ese día. La masa gallega es un auténtico vicio.
- Arroz con bogavante: Un festín para el paladar, meloso y con el punto justo de sabor.
- Albariño: Nada acompaña mejor a estas delicias marineras que un buen vino blanco de Rías Baixas.



Dónde comer en O Grove:
📍Taberna Plaza: El mejor lugar para comer en O Grove
Si estás buscando un rincón donde saborear la esencia de O Grove, Taberna Plaza es el acierto seguro. Situada en plena zona histórica (Rúa Oscura, 2), este establecimiento te da la bienvenida con una agradable terraza exterior perfecta para disfrutar del ambiente marino. Dentro, el local conserva ese toque acogedor típico de las tabernas gallegas, donde cada detalle está pensado para que te sientas como en casa.

Su propuesta gastronómica gira en torno a la cocina tradicional gallega, con platos elaborados a base de productos frescos de la ría. Encontrarás desde marisco recién traído del puerto hasta recetas sencillas pero cuidadas que reflejan la identidad culinaria de la comarca. El personal se esmera en explicar cada sugerencia del día y te ayudan a elegir el vino perfecto para acompañar tu comida.



Además, Taberna Plaza suele compartir sus novedades y sus platos más apetecibles en su Instagram, por lo que te animo a seguirlos para conocer de antemano sus recomendaciones. Si necesitas más información o quieres reservar, puedes llamarlos al 986 73 01 90. Ya sea para tapear con amigos, descubrir los sabores del Atlántico o disfrutar de una cena en pareja, Taberna Plaza es ese lugar especial donde sentirás la gastronomía gallega en cada bocado.
📍 Dirección: Rúa Oscura, 2, 36980, O Grove
📞 Teléfono: 986 73 01 90
🔗 Instagram: @tabernaplazaog

Qué visitar cerca de O Grove
- Cambados (a 15 km): Es la cuna del albariño y un referente vinícola de las Rías Baixas. Pasear por sus calles empedradas y probar sus vinos es toda una experiencia.
- Islas Cíes (a 40 km desde Vigo): Su ferry parte de Vigo y te lleva a un paraíso de playas cristalinas y sendas naturales dentro del Parque Nacional Marítimo-Terrestre.
- Combarro (a 30 km): Conocido por sus hórreos y cruceiros pegados al mar, uno de esos lugares que parecen detenidos en el tiempo y perfectos para perderse.
- Sanxenxo (a 20 km): Famoso destino de playa, con un ambiente veraniego muy animado y un gran abanico de restaurantes y bares.
Actividades en O Grove
Fiesta de la centolla
Es la cita gastronómica más emblemática de la localidad. Se celebra cada noviembre y rinde homenaje al producto estrella del mar gallego. Las casetas de la fiesta ofrecen centolla cocida, a la plancha y en preparaciones tradicionales. La fiesta nace en los años 60 como impulso al consumo del marisco local fuera de temporada alta.
Rutas en barco por la ría de Arousa
Desde el puerto salen embarcaciones que recorren la ría con degustación de mejillones a bordo, explicaciones marineras y vistas a las bateas. Una experiencia ideal para conocer el trabajo del marisqueo.
Consejos si vas a visitar O Grove
- Mejor época para ir: Aunque se puede disfrutar todo el año, septiembre y octubre son meses ideales: buen tiempo, menos turismo y eventos gastronómicos como la fiesta de la centolla.
- Aparcar en temporada alta puede ser complicado, pero existen parkings públicos algo más alejados del centro.
- No te vayas sin visitar la Illa da Toxa, aunque solo sea para cruzar su puente y fotografiar su capilla.
- Si puedes, haz una ruta en barco. Ver O Grove desde el mar cambia la perspectiva.
- Reserva mesa si vas a comer en temporada alta. La buena fama de sus locales hace que se llenen con facilidad.
Historia y cultura de O Grove
Hablar de O Grove es hablar del mar, de sus gentes y de una forma de vida que ha sabido mantener su esencia a pesar del paso del tiempo. Esta villa marinera ha crecido pegada al Atlántico, mirando a la ría de Arousa, y ha construido su historia a golpe de mareas, redes y tradiciones que siguen tan vivas como siempre.
Aunque hay vestigios prehistóricos en la zona —como petroglifos y mámoas—, el verdadero corazón de O Grove late en su puerto. Durante siglos, la pesca y el marisqueo han sido el motor económico y social de la localidad. A día de hoy, sigue siendo habitual ver a las mariscadoras recorriendo la playa al amanecer, una estampa tan auténtica como emocionante. Esas mujeres, con su saber hacer, no solo recogen berberechos y almejas: recogen historia.
Uno de los capítulos más curiosos del municipio llega con la Illa da Toxa, que durante siglos fue poco más que una isla salvaje donde pastaba el ganado. Todo cambió cuando se descubrieron sus aguas termales y se construyó un balneario que la convirtió en un lugar de descanso para la alta sociedad. Desde entonces, el puente que une la isla con la villa ha sido símbolo de ese equilibrio entre lo tradicional y lo sofisticado.
La cultura en O Grove se palpa en las calles, en los mercados, en las conversaciones de bar, en las gaitas que suenan durante las fiestas, en los bailes que aún hoy se representan con orgullo. Aquí se habla gallego sin complejos, se honra la tierra y el mar, y se celebra la vida en comunidad. Las fiestas patronales, los festivales gastronómicos o las romerías son mucho más que eventos: son la expresión viva de una identidad que se transmite de generación en generación.
Y aunque O Grove ha abierto sus puertas al turismo —y con razón—, no ha perdido el norte. El visitante que llega aquí no encuentra una postal vacía, sino un lugar con alma. Una villa que respira mar, cultura y autenticidad. Y eso, en tiempos de prisas y ruido, es un auténtico tesoro.










