Bacalao con ajada

Bacalao con ajada

En esta preparación, la ajada es el contrapunto directo de unos lomos de bacalao cocidos con suavidad y acompañados de patata. El ajo queda dorado, el pimentón conserva un sabor limpio y unas cucharadas del agua de cocción ligan el aliño. El resultado es jugoso y reconocible, sin salsas espesas.

Resumen de la receta

Tiempo 40 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 450 kcal

Ingredientes

  • 4 lomos de bacalao desalado de 180 g
  • 700 g de patatas
  • 1 hoja de laurel

Para la ajada

  • 90 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 6 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 3 cucharadas del agua de cocción

Valores nutricionales

Calorías
450 kcal
Proteínas
39 g
Hidratos
32 g
Grasas
20 g
Fibra
4 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Cocer las patatas

    Cuece las patatas en rodajas gruesas con el laurel durante unos 18 minutos.

  2. 2

    Cocinar el bacalao

    Añade los lomos y mantenlos de seis a ocho minutos en agua apenas temblorosa.

  3. 3

    Dorar el ajo

    Calienta el aceite y dora el ajo laminado a fuego medio.

  4. 4

    Terminar la ajada

    Aparta, añade el pimentón y tres cucharadas del agua de cocción; mueve hasta integrar.

  5. 5

    Montar

    Sirve las patatas y el bacalao bien escurridos y cubre con la ajada.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Bacalao con ajada

¿Puede usarse bacalao fresco?

Sí, aunque habrá que sazonarlo y el sabor será menos profundo.

¿Se puede añadir vinagre?

Sí, unas gotas al retirar la ajada del fuego aportan acidez.

¿Puede recalentarse?

Sí, a fuego muy suave y con el pescado cubierto para no secarlo.

Curiosidades y más información sobre la receta

El agua de cocción

El agua puede contener parte del almidón de la patata y de los jugos del bacalao. Una pequeña cantidad aligera el aceite y ayuda a repartir el pimentón. La consistencia varía según la patata y la concentración del caldo; no siempre forma una emulsión estable.

Cocción suave

El grosor manda más que el reloj. Las lascas deben separarse con facilidad, pero conservar brillo y humedad en el centro.

Ajada y pilpil

La ajada de esta receta se reconoce por el ajo y el pimentón y recibe unas cucharadas del agua de cocción. No necesita quedar tan cremosa como un pilpil. Un ligero cuerpo y pequeñas gotas de aceite visibles son compatibles con su función de aliño.

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