En mi casa, cuando se acercaba la Semana Santa, sabíamos que tocaba encender el fuego y ponerse manos a la masa. Estos buñuelos no faltaban nunca, hechos con cariño y con ese aroma que te envuelve toda la cocina. Son dulces de siempre, que nos devuelven a la infancia con cada bocado. Para mí, siguen siendo uno de los sabores más reconfortantes del calendario gallego.
Ingredientes para los buñuelos de Cuaresma y Semana Santa
- 150 g de leche
- 30 g de mantequilla
- 15 g de azúcar
- 1 cucharadita (3 g) de anís en grano
- 15 g de vino dulce tipo moscatel
- Ralladura de 1 limón
- 80 g de harina de trigo
- 1 huevo tamaño M
- Una pizca de sal
- Aceite de girasol en abundancia para freír
- Azúcar adicional para rebozar
Dificultad: Media
Tiempo estimado de preparación: 40 minutos
Receta de los buñuelos de Cuaresma y Semana Santa
- Preparación de la base: En un cazo pequeño, combina la leche, la mantequilla, el azúcar, el anís en grano, el vino dulce, la ralladura de limón y una pizca de sal. Calienta la mezcla hasta que hierva y retírala del fuego.
- Incorporación de la harina: Añade la harina de trigo de una sola vez y remueve enérgicamente hasta que la masa se despegue de las paredes del cazo.
- Enfriado de la masa: Deja que la masa se enfríe completamente antes de agregar el huevo. Para acelerar el proceso, puedes extender la masa en un recipiente amplio y colocarla en el congelador durante unos minutos.
- Adición del huevo: Una vez que la masa esté fría, incorpora el huevo y mezcla bien hasta obtener una masa homogénea.
- Formado de los buñuelos: Transfiere la masa a una manga pastelera. Calienta abundante aceite de girasol en una sartén a fuego medio. Forma pequeñas bolitas de masa y fríelas en tandas de no más de 10, asegurándote de que el aceite esté a la temperatura adecuada para que se cocinen uniformemente por dentro y por fuera.
- Escurrido y rebozado: Una vez fritos, coloca los buñuelos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Luego, rebózalos en azúcar o en una mezcla de azúcar y canela, según tu preferencia.

Información nutricional y beneficios de los buñuelos
Aunque los buñuelos son un capricho dulce típico de estas fechas, es interesante conocer su aporte nutricional.
Valores aproximados por ración (4 buñuelos):
| Calorías | Proteínas | Grasas | Hidratos de carbono | Azúcares |
|---|---|---|---|---|
| 250 kcal | 5 g | 12 g | 30 g | 10 g |
Otros postres típicos de la Semana Santa y Pascua
El bizcocho de Semana Santa, también conocido como bizcochón gallego, es un postre alto, esponjoso y sin levadura química, perfecto para acompañar el café en los días de Pascua. Su sabor suave y su textura ligera lo convierten en un imprescindible en muchas casas gallegas.
Los bollos de Semana Santa destacan por su masa ligeramente especiada y decorada con almendras, ideales para acompañar con un café o chocolate. Esta receta se elabora tradicionalmente en el sur, pero ha conquistado muchas cocinas gallegas por su sencillez y sabor.
Los rosquetes de Semana Santa, con su toque de limón y anís, son perfectos para acompañar un vino dulce o un chocolate caliente. Esta receta tradicional forma parte del recetario festivo en muchas comarcas gallegas.
Origen e historia de la receta
Los buñuelos tienen una larga tradición en la gastronomía española, especialmente durante la Cuaresma y la Semana Santa. Se cree que su origen se remonta a la época morisca, y con el tiempo, cada región ha desarrollado su propia versión, adaptando ingredientes y técnicas según las costumbres locales.
Maridajes recomendados
Estos buñuelos son perfectos para acompañar con un vaso de vino dulce, como un moscatel o una mistela, realzando así sus notas aromáticas. También se disfrutan con un café recién hecho o un chocolate caliente, especialmente en las tardes frescas de primavera.
Preguntas frecuentes sobre los buñuelos de Cuaresma y Semana Santa
¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí, puedes preparar la masa y guardarla en el refrigerador hasta por un día antes de freírlos. Asegúrate de cubrirla bien para que no se seque.
¿Es posible hornear los buñuelos en lugar de freírlos?
Tradicionalmente, los buñuelos se fríen para obtener su textura característica. Hornearlos cambiaría su consistencia, pero puedes experimentar si buscas una opción más ligera.
¿Cómo puedo asegurarme de que los buñuelos queden esponjosos?
Es fundamental que el aceite esté a la temperatura adecuada (alrededor de 170 °C) y no sobrecargar la sartén para que los buñuelos tengan espacio para expandirse y cocinarse uniformemente.
¿Se pueden congelar los buñuelos sobrantes?
Sí, una vez fríos, puedes congelarlos en una bolsa hermética. Para consumirlos, simplemente caliéntalos en el horno durante unos minutos hasta que estén calientes y crujientes nuevamente.










