Hay platos que sorprenden a quienes solo asocian el choco con tinta o guisos. Esta versión del choco relleno es una delicia que suelo preparar cuando quiero salir de lo de siempre, sin complicarme demasiado. El contraste entre el sabor marino del choco, el jamón fundido y el queso dorado por dentro da como resultado un bocado tierno, jugoso y reconfortante. Además, luce de maravilla en la mesa.
Ingredientes
Dificultad: Media
Tiempo estimado de preparación: 45 minutos
- 2 chocos limpios y cortados en filetes gruesos
- 100 g de jamón serrano, en lonchas finas
- 100 g de queso manchego, en lonchas finas
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
- 1 limón, cortado en rodajas (opcional para servir)
- Perejil fresco picado para decorar
Elaboración paso a paso del choco relleno
- Precalienta el horno a 200 °C y engrasa ligeramente una bandeja para hornear con aceite de oliva.
- Coloca los filetes de choco sobre una tabla de cortar y sazónalos con sal y pimienta al gusto.
- Sobre cada filete de choco, coloca una loncha de jamón serrano y una loncha de queso manchego.
- Enrolla los filetes de choco con el jamón y el queso en su interior, asegurándote de que estén bien cerrados.
- Coloca los rollitos de choco rellenos en la bandeja para hornear.
- Hornea en el horno precalentado durante 25-30 minutos, o hasta que estén dorados y el choco esté bien cocido.
- Retira del horno y deja reposar durante unos minutos antes de servir.
- Sirve caliente, espolvoreado con perejil fresco picado y acompañado de rodajas de limón si se desea.
Información nutricional y beneficios
Valores aproximados por cada 100 g de receta preparada:
| Calorías | Proteínas | Grasas | Hidratos de carbono |
|---|---|---|---|
| 180 kcal | 24 g | 7 g | 0 g |
El choco es un molusco cefalópodo rico en proteínas de alta calidad y bajo en grasas. Su carne es magra, fácil de digerir y muy nutritiva. Combinado con ingredientes como jamón y queso, sigue siendo un plato completo y satisfactorio, perfecto para una comida especial sin caer en excesos.
Otras formas de preparar el choco
- Choco a la plancha: Ligero, rápido y sabroso, ideal con un chorrito de limón y un toque de ajo.
- Choco a la brasa: Para los amantes del fuego, con ese punto ahumado que lo convierte en un manjar.
- Empanada de chocos: Masa gallega rellena de choco guisado, cebolla y pimiento. Una joya del recetario tradicional.
Origen e historia de la receta
Aunque no es una receta con siglos de historia, el choco al horno relleno se ha ganado un hueco en las cocinas gallegas más atrevidas. Es un buen ejemplo de cómo se puede dar un giro creativo a un producto muy nuestro sin perder su esencia. Aprovecha bien la textura firme del choco y permite combinaciones sabrosas sin demasiada complicación.
Maridajes recomendados
- Un blanco gallego con cuerpo, como un Godello con crianza ligera
- Patatas panadera o puré suave como guarnición
- Ensalada de rúcula y tomate para equilibrar
Preguntas frecuentes
¿Se puede preparar esta receta con choco congelado?
Sí, pero asegúrate de descongelarlo completamente y escurrirlo bien para evitar que suelte agua durante el horneado.
¿Qué queso puedo usar en lugar del manchego?
Puedes optar por queso Arzúa-Ulloa o Tetilla si buscas un toque más gallego y una textura cremosa.
¿Cómo evitar que el choco quede duro?
No lo sobrecocines. Con unos 25-30 minutos al horno es suficiente. Un reposo breve después del horneado ayuda a que se mantenga jugoso.










