Chuleta de cerdo a la parrilla

Chuletas de cerdo a la parrilla

La grasa del borde de la chuleta se dora sobre las brasas y protege una carne jugosa, marcada por el aroma limpio del carbón. Un adobo breve de ajo, tomillo y pimentón acompaña sin crear una capa húmeda. El reposo final distribuye los jugos antes de cortar.

Resumen de la receta

Tiempo 45 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 390 kcal

Ingredientes

  • 4 chuletas de cerdo con hueso, de 250 g
  • 2 dientes de ajo
  • 30 ml de aceite
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • 9 g de sal
  • pimienta

Valores nutricionales

Calorías
390 kcal
Proteínas
40 g
Hidratos
2 g
Grasas
25 g
Fibra
0.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Adobar

    Mezcla ajo, aceite, tomillo y pimentón, unta las chuletas y reposa 20 minutos en frío.

  2. 2

    Preparar brasas

    Crea una zona de calor fuerte sin llamas y otra indirecta.

  3. 3

    Asar

    Retira exceso de ajo, sala y cocina cuatro minutos por lado, terminando indirectamente hasta cocción completa.

  4. 4

    Reposar

    Espera cinco minutos antes de servir.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Chuletas de cerdo a la parrilla

¿Cuánto necesitan?

Depende del grosor y de la intensidad de las brasas. Comprueba la parte más gruesa sin tocar el hueso y retira las chuletas cuando el centro esté completamente cocinado; después déjalas reposar cinco minutos.

¿Puede omitirse el adobo?

Sí. Seca la carne, añade la sal justo antes de asarla y evita restos de ajo o hierbas sobre las brasas, porque se queman con rapidez.

¿Por qué queda seca?

Suele deberse a una pieza demasiado fina, exceso de cocción o falta de reposo. Las chuletas gruesas toleran mejor el calor necesario para cocinar la zona próxima al hueso.

Curiosidades y más información sobre la receta

Hueso y grosor

El grosor y la forma de cada chuleta importan más que su peso total para calcular la cocción. La temperatura se comprueba en la carne más gruesa, sin apoyar la sonda en el hueso, para no confundir su lectura con la del centro muscular.

Grasa del borde

Apoyarla unos segundos sobre la parrilla ayuda a dorarla, siempre sin provocar llamas.

Mover la carne entre las dos zonas

La zona fuerte marca la superficie y la indirecta permite terminar una chuleta gruesa con más control. Si el exterior ya está dorado y el centro necesita más cocción, se cambia de zona en lugar de mantener la misma cara sobre las brasas intensas.

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