Churrasco gallego al horno

Churrasco gallego al horno

El horno puede producir un churrasco de cerdo bien dorado y jugoso cuando la costilla se adoba, se cocina primero con calor moderado y se termina a temperatura alta. El pimentón, ajo y orégano forman una corteza aromática. Las tiras finas necesitan menos tiempo que un costillar grueso.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 30 min
Dificultad Fácil
Raciones 6
Por ración 650 kcal

Ingredientes

  • 1,5 kg de costilla de cerdo en tiras
  • 4 dientes de ajo
  • 80 ml de aceite
  • 60 ml de vino blanco
  • 1 cucharada de pimentón
  • 1 cucharadita de orégano
  • sal
  • pimienta
  • 800 g de patatas, opcional

Valores nutricionales

Calorías
650 kcal
Proteínas
42 g
Hidratos
8 g
Grasas
48 g
Fibra
1 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Adobar

    Mezcla costilla y adobo y refrigera entre dos y tres horas.

  2. 2

    Primera cocción

    Escurre ligeramente, coloca en una capa y hornea a 170 °C durante 35-50 minutos según grosor.

  3. 3

    Dorar

    Sube a 220 °C y cocina hasta formar una superficie tostada.

  4. 4

    Reposar

    Comprueba 63 °C en la carne, reposa tres minutos y sirve con los jugos desgrasados.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Churrasco gallego al horno

¿Puede usarse ternera?

Sí, pero el tiempo cambia según corte y grosor. La ternera magra suele secarse antes, por lo que conviene comprobarla y retirarla independientemente de las costillas de cerdo.

¿Cómo lograr más color?

Seca la superficie antes de hornear y utiliza el grill solo al final. Vigila de forma continua para que el adobo no se queme.

¿Puede hacerse antes?

Sí. Enfría y refrigera la carne con sus jugos; recaliéntala cubierta hasta que esté muy caliente y reserva el grill destapado para el final.

Curiosidades y más información sobre la receta

Adaptar el tiempo al corte

Las tiras transversales y el costillar entero no se cocinan igual. La temperatura interior y la facilidad con la que la carne se separa del hueso orientan mejor que un tiempo fijo.

Jugos sin exceso de grasa

Tras el reposo, el fondo puede desgrasarse y reducirse. Se sirve en poca cantidad para no ablandar la corteza.

Retirar el exceso de adobo

Antes del golpe final de calor, retira los pegotes de ajo y hierbas que hayan quedado sobre la carne. Los restos finos adheridos dan sabor, pero las acumulaciones pueden quemarse antes de que se dore el costillar.

Otras recetas de Horno

A nadie le amarga un dulce

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.