Hay recetas que me gusta preparar cuando quiero sorprender sin complicarme demasiado, y esta lubina rellena es una de ellas. El contraste entre el pescado jugoso y el relleno sabroso de marisco y verduras hace que cada bocado se sienta especial. La suelo preparar en fechas señaladas, pero también cuando me encuentro con una lubina fresca que me llama desde el mostrador. Es una forma de disfrutar el pescado con un toque distinto, sin perder el sabor limpio del mar.
Ingredientes
Dificultad: Media
Tiempo estimado: 45 minutos
- 1 lubina grande (aproximadamente 1 kg), limpia y sin espinas
- 200 g de champiñones frescos, picados
- 100 g de gambas peladas
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Zumo de medio limón
- Hilo de cocina para atar
Receta paso a paso de la lubina rellena
- Preparación del relleno:
- En una sartén, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
- Añade los champiñones y cocina hasta que suelten su agua y se reduzcan.
- Incorpora las gambas y cocina hasta que cambien de color.
- Salpimienta al gusto y reserva el relleno.
- Preparación de la lubina:
- Precalienta el horno a 180°C.
- Abre la lubina por la mitad, sin separar completamente los lomos, y sazona con sal, pimienta y el zumo de limón.
- Rellena la lubina con la mezcla de champiñones y gambas.
- Cierra la lubina y átala con hilo de cocina para mantener el relleno en su lugar.
- Cocción:
- Coloca la lubina en una bandeja de horno ligeramente engrasada.
- Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que la lubina esté cocida y la piel ligeramente dorada.
- Servicio:
- Retira el hilo de cocina y sirve la lubina caliente, acompañada de una ensalada fresca o patatas al vapor.
Información nutricional (aproximada por ración)
| Calorías | Proteínas | Grasas | Hidratos de carbono |
|---|---|---|---|
| 250 kcal | 35 g | 10 g | 5 g |
La lubina es un pescado blanco muy magro, bajo en calorías y rico en proteínas de alta calidad. También aporta vitamina B12, fósforo y potasio. Al horno conserva todos sus nutrientes sin necesidad de añadir grasas extra, convirtiéndose en una opción saludable y muy equilibrada.
Variantes de la lubina
- Lubina a la plancha: Preparada con muy poco aceite y cocinada a fuego fuerte para sellar bien el filete. Perfecta para quienes buscan una comida saludable sin renunciar al sabor.
- Lubina a la parrilla: Asada sobre brasas o en una parrilla, adquiere un sabor ahumado que realza su frescura natural.
- Lubina a la sal: Cocinada cubierta completamente con sal gruesa en el horno, lo que permite que el pescado se cocine en su propio jugo, conservando todo su sabor natural y obteniendo una textura jugosa.
Origen e historia de la lubina rellena
La lubina es un pescado muy presente en las cocinas gallegas, y la versión rellena ha ido ganando protagonismo como una forma especial de prepararla en días señalados. Aunque tradicionalmente se servía al horno sin relleno, esta variante permite integrar productos del mar y de la huerta en un solo plato, con un resultado tan vistoso como sabroso. Es una receta que se ha hecho un hueco en las celebraciones familiares más recientes, sin perder su raíz gallega.
Consejos prácticos para la lubina rellena
- Elección del pescado: Asegúrate de que la lubina esté bien fresca, con los ojos brillantes y la piel firme.
- Preparación del relleno: Puedes variar los ingredientes del relleno según tus preferencias, incorporando mariscos, verduras o incluso frutos secos para añadir textura y sabor.
- Cocción: Evita sobrecocinar la lubina para mantener su jugosidad.
- Atado firme: Usa hilo de cocina bien ajustado para que el relleno no se salga durante el horneado.
Maridaje recomendado para la lubina rellena
Este plato marida perfectamente con un vino blanco gallego joven, como un Albariño o un Godello. También puedes acompañarlo con una sidra suave o una cerveza rubia ligera si buscas algo más desenfadado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar lubina congelada?
Sí, pero asegúrate de descongelarla completamente y secarla bien antes de cocinar para evitar que suelte agua durante la cocción.
¿Es necesario quitar la piel?
No es necesario; la piel ayuda a mantener la forma del pescado y aporta un toque crujiente si se cocina adecuadamente.
¿Qué guarniciones recomiendas?
Puedes acompañar con patatas cocidas, ensalada fresca o verduras al vapor para un plato completo y equilibrado.










