Mejillones al vapor

Mejillones al vapor

El vapor abre los mejillones en pocos minutos y conserva dentro de cada concha una carne jugosa y su caldo salino. Laurel y vino blanco aportan un aroma discreto, pero no son imprescindibles. El líquido resultante se filtra antes de servir o reservar para otra elaboración.

Resumen de la receta

Tiempo 15 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 120 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de mejillones vivos y depurados
  • 80 ml de vino blanco seco
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 limón, opcional

Valores nutricionales

Calorías
120 kcal
Proteínas
20 g
Hidratos
5 g
Grasas
3 g
Fibra
0 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Limpiar

    Retira barbas y adherencias exteriores bajo agua fría y desecha conchas rotas o abiertas que no reaccionen.

  2. 2

    Crear vapor

    Hierve el vino con el laurel en una olla amplia.

  3. 3

    Abrir

    Añade los mejillones, tapa y cocina entre tres y cinco minutos, agitando una vez.

  4. 4

    Servir

    Retira según se abran, desecha los cerrados y filtra el caldo.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Mejillones al vapor

¿Necesitan agua?

No. El vino y la humedad que liberan los propios mejillones generan vapor suficiente; añadir mucha agua diluiría el caldo resultante.

¿Puede omitirse el vino?

Sí. Sustitúyelo por dos cucharadas de agua para iniciar el vapor, sin modificar el resto de la preparación.

¿Qué hago con el caldo?

Fíltralo con un colador fino y úsalo en arroces, sopas o salsas. Si no se emplea de inmediato, enfríalo pronto y guárdalo refrigerado o congelado.

Curiosidades y más información sobre la receta

Compra y conservación

Deben llegar vivos, etiquetados y refrigerados. Se cocinan cuanto antes y nunca se guardan en agua dulce.

Revisar por tandas

Las conchas se abren a distinto ritmo. Conviene comprobar que la carne de las piezas abiertas esté cocinada antes de retirarlas y evitar que las ya hechas sigan al calor mientras terminan las restantes.

Qué son las barbas

Las hebras que sobresalen entre las valvas forman el biso, con el que el mejillón se fija a una superficie. Se retiran antes de cocinar; no son la carne del molusco ni restos de algas que hayan quedado dentro.

Otras recetas de Vapor

A nadie le amarga un dulce

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.