Natillas Caseras

Cuando quiero preparar un postre clásico, suave y con sabor a infancia, las natillas caseras siempre son una opción infalible. En mi casa las hacemos con ingredientes básicos y sin prisas, como se ha hecho toda la vida. Tienen una textura cremosa, ese toque de vainilla y canela tan característico y, si le añades una galleta por encima, ya es puro amor. Son perfectas para cualquier comida en familia o como merienda especial.

Ingredientes

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de maicena (opcional, para más cuerpo)
  • 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de extracto
  • 1 rama de canela
  • Piel de limón (sin parte blanca)
  • Galletas tipo María (opcional, para decorar)
  • Canela en polvo (para espolvorear)

Dificultad: Fácil
Tiempo estimado: 25 minutos + reposo

Receta paso a paso de las natillas caseras

  1. Aromatizar la leche: Calienta la leche a fuego medio con la rama de canela, la piel de limón y la vaina de vainilla abierta (o el extracto). Cuando comience a hervir, retira del fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos.
  2. Preparar las yemas: En un bol, bate las yemas con el azúcar (y la maicena si usas) hasta obtener una mezcla espumosa.
  3. Templar la mezcla: Cuela la leche y viértela poco a poco sobre las yemas, sin dejar de batir para que no cuajen.
  4. Cocer a fuego bajo: Devuelve la mezcla a la olla y cocina a fuego suave, removiendo sin parar con una cuchara de madera o espátula. No debe hervir. Cuando espese ligeramente, retira del fuego.
  5. Repartir y enfriar: Vierte en recipientes individuales, pon una galleta encima si te gusta, y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigera al menos 2 horas.
  6. Servir: Espolvorea canela al gusto justo antes de servir.

Información nutricional (aproximada por ración)

CaloríasProteínasGrasasHidratos de carbono
220 kcal6 g9 g28 g

Un postre suave, nutritivo y perfecto para cerrar cualquier comida con sabor a tradición.

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Origen e historia de las natillas

Las natillas tienen raíces muy antiguas, ligadas a la cocina monástica y a los recetarios tradicionales europeos. En España, se convirtieron en postre habitual de casa y escuela, gracias a su sencillez y valor nutritivo. Cada familia tiene su forma de hacerlas, pero siempre evocan momentos de hogar y costumbre.

¿Sabías esto sobre las natillas?

Aunque hoy se preparan con extracto de vainilla, las auténticas llevan vaina natural, que le da un aroma más profundo. Y si quieres un toque más gallego, puedes infusionar la leche con un poco de licor café o usar leche entera de granja.

Qué tener en cuenta si es la primera vez que haces natillas

  • No hiervas la mezcla: Si lo haces, se cortarán. El fuego suave es tu mejor aliado.
  • Remueve sin parar: Así evitas grumos y logras una textura cremosa.
  • Maicena opcional: No es obligatoria, pero ayuda a que cuajen mejor sin pasarse.

Maridaje recomendado para las natillas caseras

Van genial con un café con leche o una infusión suave como manzanilla. Si buscas algo más especial, un licor gallego dulce o una copa de vino tostado combina de maravilla.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerlas con leche vegetal?
Sí, aunque cambiará el sabor y la textura. La de avena o almendra funcionan bien.

¿Cuánto tiempo aguantan en la nevera?
Hasta 3 días si las guardas bien tapadas.

¿Se pueden congelar?
No lo recomiendo, ya que al descongelar pierden su textura cremosa.