Receta de patatas bravas

Patatas bravas

Las patatas bravas combinan dados crujientes por fuera y tiernos por dentro con una salsa de pimentón de picor limpio. Una fritura en dos temperaturas cuece primero la patata y la dora después. La salsa se sirve al final para que parte de la superficie conserve su textura.

Resumen de la receta

Tiempo 55 min
Dificultad Media
Raciones 6
Por ración 390 kcal

Ingredientes

Para las patatas

  • 900 g de patatas
  • aceite para freír
  • sal

Para la salsa

  • 30 ml de aceite de oliva
  • 20 g de harina
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • 300 ml de caldo
  • 15 ml de vinagre, opcional
  • sal

Valores nutricionales

Calorías
390 kcal
Proteínas
6 g
Hidratos
46 g
Grasas
21 g
Fibra
5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar la salsa

    Cocina la harina en aceite, retira del fuego, añade los pimentones y vierte caldo gradualmente; cuece hasta espesar y ajusta con vinagre.

  2. 2

    Cocer las patatas

    Corta dados irregulares, seca y fríe a 145-150 °C hasta que estén tiernos.

  3. 3

    Dorar

    Escurre, sube el aceite a 180 °C y fríe de nuevo hasta formar una corteza dorada.

  4. 4

    Servir

    Sala al salir y reparte la salsa caliente justo antes de llevar a la mesa.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Patatas bravas

¿Puede hacerse la salsa antes?

Sí, refrigerada y recalentada con un poco de caldo.

¿Cómo se ajusta el picante?

Cambia la proporción de pimentón dulce y picante.

¿Pueden hacerse al horno?

Sí, aunque la corteza será diferente.

Curiosidades y más información sobre la receta

Dos frituras con objetivos distintos

La primera ablanda el centro sin colorear; la segunda evapora humedad superficial y forma la corteza.

Una salsa de pimentón

Esta versión obtiene el color del pimentón dulce y picante, y el cuerpo de la harina cocinada con el caldo. No lleva tomate; ajustar la proporción de ambos pimentones permite cambiar el picor sin convertirla en otra salsa.

Salsear justo al servir

La salsa humedece la corteza de las patatas. Añádela en el último momento o preséntala aparte para que cada persona se sirva; mantener las patatas ya cubiertas durante la espera reduce el crujiente de la segunda fritura.

Otras recetas de Fritura

A nadie le amarga un dulce

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.