Receta fácil de pollo al ajillo

Pollo al ajillo

El pollo al ajillo debe presentar piezas doradas, carne jugosa y una salsa corta donde ajo, vino y jugos del pollo permanecen bien definidos. Los ajos se cocinan enteros o apenas golpeados para que aromaticen sin quemarse. Reducir el vino después del dorado desprende el fondo de la cazuela y concentra el sabor.

Resumen de la receta

Tiempo 55 min
Dificultad Fácil
Raciones 6
Por ración 460 kcal

Ingredientes

  • 1,2 kg de pollo troceado
  • 10 dientes de ajo
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • tomillo
  • sal
  • pimienta
  • perejil

Valores nutricionales

Calorías
460 kcal
Proteínas
42 g
Hidratos
4 g
Grasas
29 g
Fibra
0.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar

    Seca el pollo, sazona y golpea ligeramente los ajos sin pelarlos por completo.

  2. 2

    Dorar

    Cocina el pollo por tandas en aceite hasta que todas las caras estén bien coloreadas; reserva.

  3. 3

    Formar la salsa

    Dora suavemente los ajos, añade laurel y vino y raspa el fondo de la cazuela.

  4. 4

    Terminar

    Devuelve el pollo, tapa parcialmente y cocina 20 minutos, hasta alcanzar 74 °C junto al hueso; reduce la salsa y añade perejil.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Pollo al ajillo

¿Puede hacerse con pechuga?

Sí. Córtala en piezas de grosor uniforme e incorpórala más tarde, porque necesita menos tiempo que los trozos con hueso y se seca con facilidad.

¿Por qué amarga el ajo?

Se ha tostado demasiado antes de añadir el líquido. Retíralo cuando esté dorado claro y reincorpóralo al final si la carne necesita más tiempo.

¿Puede prepararse antes?

Sí. Enfría el pollo dentro de la salsa, refrigéralo tapado y recalienta suavemente hasta que el centro esté muy caliente, sin hervirlo durante mucho tiempo.

Curiosidades y más información sobre la receta

Ajo cocinado en dos fases

Primero perfuma el aceite a temperatura moderada y después termina de ablandarse en el vino. Si se oscurece, conviene retirarlo para evitar amargor.

Dorar por tandas

Una cazuela llena acumula vapor y deja la piel pálida. Reservar cada tanda permite construir un fondo tostado para la salsa.

Ajos enteros con su piel

Golpear ligeramente los dientes sin pelarlos abre la piel y permite que aromaticen el aceite sin deshacerse enseguida. Después de la cocción, la pulpa queda blanda y puede separarse de la piel al comer o aplastarse en una pequeña cantidad de salsa.

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