Salmorejo cordobés

Sé que este plato no es gallego, pero cuando aprieta el calor, en casa no falta una buena fuente de salmorejo. Espeso, suave, con ese color anaranjado y el sabor potente del tomate maduro… ¡qué delicia! Lo tomamos bien frío, acompañado de jamón y huevo picado, con pan gallego si puede ser. Aunque venga de Córdoba, se ha ganado su sitio entre nuestras recetas veraniegas.

Ingredientes

  • 1 kg de tomates maduros
  • 150 g de pan (preferiblemente del día anterior)
  • 1 diente de ajo
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez (opcional)
  • Sal al gusto
  • 2 huevos cocidos (para acompañar)
  • 100 g de jamón serrano en taquitos

Dificultad: Fácil
Tiempo estimado: 20 minutos

Receta paso a paso del salmorejo cordobés

  1. Lava y trocea los tomates, sin necesidad de pelarlos.
  2. Tritura los tomates con el ajo y un poco de sal hasta obtener un puré fino.
  3. Añade el pan troceado y deja que se empape unos minutos.
  4. Tritura todo junto hasta lograr una textura cremosa y densa.
  5. Incorpora el aceite poco a poco mientras sigues batiendo, para emulsionar.
  6. Añade vinagre si te gusta con un punto ácido. Corrige de sal.
  7. Refrigera al menos una hora antes de servir.
  8. Sirve con huevo picado y jamón por encima. Acompaña con pan si quieres.

Información nutricional (aproximada por ración)

CaloríasProteínasGrasasHidratos de carbono
250 kcal6 g18 g14 g

El salmorejo es un plato completo, saciante y muy saludable si se hace con buen aceite de oliva y pan natural. Es rico en licopeno, antioxidantes y energía limpia para el verano.

Recetas frescas para días de calor

Ensalada campera
Llena de color, con patata cocida, huevo, pimiento y bonito. Perfecta para llevar a la playa o al campo.

Gazpacho andaluz
Ligero, refrescante y con ese punto ácido que tanto apetece. Ideal como entrante o incluso para beber entre horas.

Mejillones en vinagreta
Frescos, sabrosos y con el punto ácido de la vinagreta. Uno de esos mariscos gallegos en la cocina que alegran cualquier mesa.

Origen e historia del salmorejo cordobés

El salmorejo nace en Córdoba como una forma sencilla de aprovechar el pan duro y los tomates de temporada. Es pariente directo del gazpacho, pero mucho más espeso y contundente. A día de hoy se toma en toda España y fuera, adaptado a mil versiones, pero la base sigue siendo la misma: tomate, pan, ajo, aceite y sal.

¿Sabías esto sobre el salmorejo o sus ingredientes?

En Córdoba es tradición servirlo con jamón ibérico y huevo duro, pero en versiones antiguas se usaban sardinas, migas de pan o incluso uvas. Es un plato que ha evolucionado con lo que había a mano.

Consejos prácticos

  • Usa tomates maduros, tipo pera o rama, que tengan buen sabor.
  • El pan ideal es blanco, de miga densa y sin corteza.
  • Bate largo y sin prisas para lograr una emulsión perfecta.
  • Se puede congelar sin toppings y batir de nuevo al descongelar.

Maridaje recomendado para el salmorejo cordobés

Un blanco gallego joven, como un albariño o un treixadura afrutado, resalta la frescura del tomate y la untuosidad del aceite. También combina genial con agua fría con gas y unas gotas de limón.

Preguntas frecuentes sobre salmorejo cordobés

¿Se puede hacer sin pan?
Sí, aunque la textura será más líquida. Puedes usar almendra molida o tofu para versiones alternativas.

¿Qué diferencia hay con el gazpacho?
El salmorejo es más denso, sin pepino ni pimiento, y con más pan. Es más crema que sopa.

¿Cuánto tiempo dura en la nevera?
Hasta 3 días bien cerrado. Remueve antes de servir porque puede separarse.