Sardinas en Conserva

Hay recetas que son pequeñas joyas escondidas en la despensa, y esta es una de ellas. Las sardinas en conserva hechas en casa no solo tienen más sabor, sino que capturan ese punto entre lo artesanal y lo cotidiano que tanto me gusta de la cocina gallega. Yo empecé a prepararlas por necesidad, tras una temporada con excedente de pescado fresco, y desde entonces se han quedado como fondo fijo en mi cocina. Son intensas, melosas, y perfectas para una tapa rápida o una ensalada con fundamento.

Ingredientes

  • 1 kg de sardinas frescas
  • Sal gruesa
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Frascos de vidrio esterilizados

Dificultad: Media
Tiempo estimado de preparación: 1 hora (más el tiempo de reposo)

Receta de sardinas en conserva paso a paso

  1. Limpieza del pescado. Lava bien las sardinas, retira las cabezas y vísceras. Si prefieres, puedes quitar las espinas centrales para obtener filetes.
  2. Salmuera. Coloca las sardinas en un recipiente con sal gruesa durante 30 minutos. Esto ayudará a eliminar el exceso de humedad y a realzar su sabor.
  3. Cocción. En una olla con agua hirviendo, cocina las sardinas durante 5 minutos. Luego, escúrrelas y déjalas enfriar.
  4. Preparación del aceite aromatizado. En una sartén, calienta el aceite de oliva con los dientes de ajo laminados y la hoja de laurel. Cocina a fuego lento durante 10 minutos para que el aceite se impregne de los aromas.
  5. Envasado. Coloca las sardinas en los frascos esterilizados, asegurándote de que queden bien compactas pero sin aplastarlas. Vierte el aceite aromatizado caliente hasta cubrir completamente las sardinas.
  6. Reposo. Deja que los frascos se enfríen a temperatura ambiente antes de cerrarlos. Luego, guárdalos en el frigorífico y deja reposar al menos 24 horas antes de consumir.

Información nutricional de sardinas en conserva

Valores aproximados por cada 100 g de receta preparada:

CaloríasProteínasGrasasHidratos de carbono
200 kcal25 g10 g0 g

Una fuente excelente de proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular.

Otras recetas tradicionales con sardinas

Si te gustan las sardinas tanto como a mí, no puedes dejar de probar la sardina frita, con su piel crujiente y sabor intenso. La sardina a la brasa es perfecta para las reuniones al aire libre, aportando ese toque ahumado tan característico. Y, por supuesto, las sardinas en escabeche, una preparación clásica que realza su sabor y permite conservarlas durante más tiempo.

Origen e historia de las sardinas en conserva

La conservación de sardinas en aceite es una técnica ancestral que ha permitido disfrutar de este pescado fuera de su temporada. En Galicia, con su rica tradición pesquera, esta práctica se ha perfeccionado a lo largo de los años, convirtiéndose en una parte esencial de la gastronomía local.

Consejos para preparar sardinas en conserva

  • Utiliza sardinas frescas y de tamaño similar para una cocción uniforme.
  • Asegúrate de que los frascos estén bien esterilizados para evitar contaminaciones.
  • Puedes añadir otras hierbas aromáticas, como tomillo o romero, para variar el sabor.
  • Deja reposar las conservas al menos 24 horas antes de consumir para que los sabores se integren bien.

Maridajes recomendados

Estas sardinas en conserva son ideales para acompañar con un vino blanco joven y afrutado, como un Albariño o un Godello. También combinan perfectamente con una cerveza artesanal ligera o una sidra gallega bien fría.

Preguntas frecuentes sobre las sardinas en conserva

¿Cuánto tiempo se pueden conservar?
Si se han preparado y almacenado correctamente en el frigorífico, pueden durar hasta 2 semanas.

¿Puedo utilizar sardinas congeladas?
Sí, pero asegúrate de descongelarlas completamente y secarlas bien antes de comenzar la preparación.

¿Es necesario cocer las sardinas antes de envasarlas?
Sí, la cocción ayuda a eliminar bacterias y a mejorar la textura del pescado en conserva.