Solomillo de buey con salsa de queso azul

Este plato lo probé por primera vez en una comida familiar de invierno, de esas en las que uno busca algo especial sin complicarse la vida. El solomillo de buey es un bocado que lo tiene todo: jugoso, potente, elegante. Si además lo coronas con un buen queso gallego fundido, el resultado es puro placer. Es un plato que siempre asocio con cenas especiales en casa, con vino tinto y conversación tranquila.

Ingredientes

  • 2 solomillos de buey (unos 200 g cada uno)
  • 100 g de queso gallego cremoso (tipo tetilla o arzúa-ulloa)
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra

Dificultad: Media
Tiempo estimado de preparación: 25 minutos

Receta de solomillo de buey con queso paso a paso

  1. Prepara la carne. Saca los solomillos de la nevera unos 30 minutos antes para que estén a temperatura ambiente. Seca con papel y salpimenta al gusto.
  2. Sella el solomillo. En una sartén con un poco de aceite y la mantequilla derretida, marca los solomillos por ambos lados a fuego fuerte, unos 2-3 minutos por lado dependiendo del grosor y del punto deseado.
  3. Funde el queso. Corta lonchas gruesas del queso elegido y colócalas sobre cada solomillo. Baja el fuego al mínimo y tapa la sartén para que el queso se funda sin que se pase la carne.
  4. Deja reposar. Retira del fuego y deja reposar la carne un par de minutos antes de servir. El jugo se asienta y el queso se integra perfectamente.
  5. Emplata. Sirve caliente, idealmente con una guarnición de patatas panaderas, verduritas salteadas o un buen pan gallego para acompañar.
Solomillo de buey con salsa de queso azul

Información nutricional de solomillo de buey con queso

Valores aproximados por cada 100 g de receta preparada:

CaloríasProteínasGrasasHidratos de carbono
245 kcal22 g18 g1 g

Una receta alta en proteínas de calidad, ideal para ocasiones especiales. El queso le aporta un extra de grasas y sabor, por eso se recomienda acompañarla con vegetales para equilibrar.

Otras recetas que aprovechan la carne gallega

Si te ha gustado este plato, puedes probar el solomillo de buey en salsa de pimienta, otra versión con carácter.
También la ternera con cebolla caramelizada es una forma deliciosa de preparar cortes tiernos.
Y si buscas algo más sencillo pero sabroso, el filete de ternera empanado es una receta que nunca falla.

Origen e historia del solomillo de buey con queso

Aunque esta receta no pertenece a una tradición concreta, sí refleja algo muy gallego: el gusto por la buena materia prima sin disfraces. El buey ha ganado protagonismo en Galicia en los últimos años, con productores locales que cuidan cada detalle. Y combinarlo con queso gallego fundido es una forma de rendir homenaje al producto de cercanía.

Consejos para preparar solomillo de buey con queso

  • No pinches la carne. Usa pinzas para manipularla y evitar que pierda jugos.
  • Si usas queso muy cremoso, déjalo un minuto en el congelador para que no se funda demasiado rápido.
  • El punto de cocción es clave: mejor dejarlo jugoso por dentro y tostadito por fuera.
  • No olvides el reposo. Un par de minutos tras sacarlo del fuego mejoran mucho la textura.
  • Acompaña con una guarnición neutra que no le robe protagonismo.

Maridajes recomendados

Este plato pide a gritos un tinto gallego con cuerpo, como un mencía de la Ribeira Sacra o un vino del Bierzo.
También va genial con un pan artesano para recoger el jugo del queso.
Y si quieres algo distinto, una sidra natural bien fría le da un contrapunto refrescante.

Preguntas frecuentes sobre solomillo de buey con queso

¿Puedo usar otro tipo de carne?
Sí, también puedes usar solomillo de ternera, aunque el buey tiene un sabor más intenso.

¿Qué queso gallego es mejor para esta receta?
Los quesos cremosos como el de tetilla o arzúa-ulloa se funden de maravilla y no enmascaran la carne.

¿Se puede hacer al horno?
Sí, puedes sellar la carne primero en sartén y terminarla en horno bajo para fundir el queso con más control.