guiso de conejo con guisantes

Guiso de conejo con guisantes y patatas

Este guiso de conejo con patatas y verduras se construye en tres tiempos: primero se doran las piezas, después se cocinan suavemente durante unos 30 minutos en un fondo de cebolla, pimiento, tomate y vino, y por último se añaden las patatas chascadas y los guisantes. La patata aporta el almidón que liga la salsa sin harina. Como lomos, patas y paletillas no tienen el mismo grosor, conviene comprobarlos por separado y retirar cualquier pieza que alcance 71 °C antes de que se seque. El reposo final de diez minutos termina de integrar un estofado tradicional, sabroso y con la carne tierna.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 45 min
Dificultad Media
Raciones 6
Por ración 520 kcal

Ingredientes

  • 1 conejo troceado
  • 800 g de patatas
  • 150 g de guisantes
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 200 ml de vino
  • 500 ml de caldo
  • 200 g de tomate
  • laurel
  • 40 ml de aceite
  • sal

Valores nutricionales

Calorías
520 kcal
Proteínas
42 g
Hidratos
49 g
Grasas
22 g
Fibra
7 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Revisar, secar y sazonar el conejo

    Separa las piezas del conejo troceado e identifica los lomos, más pequeños y magros, y las patas y paletillas, de cocción algo más lenta. Retira únicamente astillas de hueso o fragmentos sueltos, seca la superficie con papel de cocina y sazona justo antes de dorar. Mantén la carne cruda separada de las verduras y de la fuente donde se reservará cocinada.

  2. 2

    Dorar las piezas por tandas

    Calienta los 40 mililitros de aceite en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Añade pocas piezas cada vez y dóralas por varias caras, empezando por las más grandes. No hace falta cocinarlas por dentro. Pásalas a una fuente limpia y conserva los jugos tostados adheridos al fondo de la cazuela.

  3. 3

    Preparar el sofrito de verduras

    Pica la cebolla, el pimiento rojo y los dos dientes de ajo. Incorpóralos a la misma cazuela con una pizca de sal y cocina a fuego medio durante unos 12 minutos, hasta que estén tiernos y empiecen a tomar color. Raspa suavemente el fondo mientras las verduras liberan humedad.

  4. 4

    Reducir el tomate y el vino

    Añade los 200 gramos de tomate y cocina entre ocho y diez minutos, hasta que pierda buena parte de su agua. Vierte los 200 mililitros de vino y deja hervir otros cinco minutos, removiendo y recuperando el fondo tostado. El aroma alcohólico más intenso debe desaparecer antes de devolver la carne.

  5. 5

    Guisar el conejo a fuego suave

    Devuelve las piezas y sus jugos a la cazuela, añade el laurel y los 500 mililitros de caldo. Lleva a ebullición, baja el fuego y tapa dejando una pequeña salida de vapor. Cocina suavemente durante unos 30 minutos. A partir de los 20 minutos comprueba los lomos; si alcanzan 71 °C y están tiernos, resérvalos tapados mientras continúan las piezas mayores.

  6. 6

    Añadir las patatas chascadas

    Pela los 800 gramos de patatas y cháscalas en trozos regulares. Incorpóralas cuando patas y paletillas empiecen a ceder al pincharlas. El líquido debe rodear los ingredientes sin convertir la cazuela en una sopa; añade un poco de caldo caliente si falta. Cocina destapado entre 20 y 25 minutos, con un hervor tranquilo, hasta que la patata esté tierna.

  7. 7

    Incorporar los guisantes y dejar reposar

    Añade los 150 gramos de guisantes durante los últimos cinco minutos si son frescos o congelados; si son de conserva, escúrrelos y añádelos solo para calentarlos. Devuelve los lomos reservados, comprueba que todas las piezas hayan alcanzado 71 °C y ajusta de sal. Retira el laurel, apaga el fuego y deja reposar el guiso diez minutos antes de servir.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Guiso de conejo con guisantes y patatas

¿Cuánto tiempo necesita un guiso de conejo con patatas?

La carne se cocina unos 30 minutos antes de añadir las patatas, que necesitan otros 20 o 25 minutos. El tiempo total en la cazuela ronda los 50 o 55 minutos, pero depende del tamaño y de la pieza. Comprueba lomos y patas por separado y no mantengas los primeros en el fuego si ya están tiernos.

¿Cómo se consigue que el conejo guisado quede tierno?

Dóralo sin cocinarlo por completo y continúa con un hervor suave, suficiente caldo y la cazuela parcialmente tapada. Las patas necesitan tiempo; los lomos, en cambio, pueden secarse. La mejor solución es retirarlos cuando estén cocinados y devolverlos durante el calentamiento final.

¿Qué verduras lleva este estofado de conejo?

La base utiliza cebolla, pimiento rojo, ajo y tomate. Las patatas aportan cuerpo y los guisantes entran al final para conservar su textura. No es necesario añadir más hortalizas para que la receta funcione, aunque puede adaptarse con verduras de temporada manteniendo los tiempos de cada una.

¿Por qué se chascan las patatas?

Al romper el último tramo del corte se crea una superficie irregular que libera una pequeña cantidad de almidón. Ese almidón liga el caldo mientras la patata se cocina. Conviene hacer trozos parecidos para que todos lleguen tiernos al mismo tiempo.

¿Puede hacerse sin vino?

Sí. Sustituye los 200 mililitros de vino por la misma cantidad de caldo. El guiso tendrá menos acidez y perderá parte del aroma de la reducción, pero mantendrá su estructura. Añade el caldo de sustitución después de reducir bien el tomate.

¿Se puede preparar en olla rápida?

Sí. Tras dorar, preparar el sofrito y reducir el vino, cocina las piezas grandes con el caldo durante unos 12 minutos a presión. Libera la presión siguiendo las instrucciones de la olla y termina las patatas sin presión para controlar su textura. Los lomos pueden necesitar menos tiempo.

¿Guiso y estofado de conejo son lo mismo?

En el uso doméstico ambos nombres se solapan. Estofar suele describir una cocción lenta y tapada con poco líquido, mientras que guisar es un término más amplio. Esta receta combina una primera cocción tapada del conejo con una terminación destapada que concentra la salsa alrededor de las patatas.

¿Cómo se conserva y se recalienta?

Divide el guiso en recipientes poco profundos y refrigéralo antes de que pasen dos horas. Consúmelo en tres o cuatro días. Recalienta solo la cantidad necesaria hasta que esté muy caliente, añadiendo un poco de caldo porque la patata continúa absorbiendo líquido durante el reposo.

Curiosidades y más información sobre la receta

Una carne magra que exige atención

El conejo contiene piezas pequeñas y relativamente magras. En un guiso, el líquido protege la superficie, pero no impide que el lomo se seque si permanece tanto tiempo como una pata. Tratar cada corte según su grosor mejora más el resultado que aumentar aceite o salsa.

Dorar crea la primera capa de sabor

La reacción que se produce en la superficie de la carne deja jugos tostados en la cazuela. El agua de las verduras y el vino los disuelven después y los incorporan a la salsa. Si la carne se amontona y cuece en su propio líquido, esa base sabrosa apenas se forma.

El orden mantiene cada textura

Conejo, patata y guisantes requieren tiempos diferentes. La carne empieza primero, la patata entra cuando las piezas grandes ya se han ablandado parcialmente y los guisantes aparecen al final. Añadir todo junto simplifica el gesto, pero empeora la textura de los tres ingredientes.

La patata liga sin convertir el guiso en puré

Chascar libera almidón suficiente para espesar un fondo moderado. Después basta con mover suavemente la cazuela para repartirlo. Remover con fuerza cuando la patata está tierna rompe los trozos y produce una salsa pesada en lugar de ligada.

Tradicional no significa rígido

La combinación de conejo, patatas, verduras y vino pertenece a una cocina doméstica extendida, con variaciones familiares y regionales. Llamarlo a la gallega no exige añadir ingredientes ajenos a la fórmula existente. Aquí la identidad procede del producto, la cazuela y una técnica pausada, no de acumular etiquetas geográficas.

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