Salsa de queso cheddar
La salsa de queso cheddar queda lisa cuando el queso se funde a temperatura moderada sobre una base de leche ligeramente ligada. Rallar el queso fino y retirarlo del fuego antes de incorporarlo evita una textura aceitosa o granulosa.
Resumen de la receta
Ingredientes
- 250 g de queso cheddar curado
- 250 ml de leche entera
- 15 g de mantequilla
- 15 g de harina de trigo
- 5 g de mostaza
- 1 g de pimentón
- 1 g de pimienta negra
- 2 g de sal
Valores nutricionales
- Calorías
- 171 kcal
- Proteínas
- 8.6 g
- Hidratos
- 4.8 g
- Grasas
- 13.1 g
- Fibra
- 0.1 g
Elaboración paso a paso
-
1
Rallar y templar
Ralla el cheddar fino y déjalo 10 minutos fuera de la nevera. Calienta la leche hasta que humee, sin hervir.
-
2
Preparar la base
Funde la mantequilla a fuego medio-bajo, añade harina y cocina 1 minuto. Incorpora la leche en cuatro tandas, batiendo cada vez hasta alisar.
-
3
Cocer
Mantén un hervor suave 3-4 minutos, removiendo el fondo, hasta que la base cubra ligeramente una cuchara.
-
4
Fundir el queso
Retira del fuego. Añade el cheddar en cuatro tandas y remueve hasta fundir cada una. Agrega mostaza, pimentón, pimienta y prueba antes de salar; no vuelvas a hervir.
Preguntas frecuentes sobre la receta de Salsa de queso cheddar
¿Por qué queda granulosa?
El queso se calentó demasiado o entró de golpe. Mantén la base fuera del fuego y añade pequeñas tandas.
¿Se puede recalentar?
Sí, a fuego muy bajo mientras bates y añades un poco de leche. No permitas que hierva.
Curiosidades y más información sobre la receta
Queso y temperatura
Al sobrecalentarse, las proteínas se contraen y expulsan grasa. Una base con almidón y calor moderado mantiene el queso disperso y la salsa homogénea.