Salsa de vino blanco
La salsa de vino blanco nace de una reducción con chalota y caldo, terminada con nata y mantequilla para una textura suave. Reducir el vino por separado elimina su arista alcohólica y concentra la acidez antes de incorporar los lácteos.
Resumen de la receta
Ingredientes
- 250 ml de vino blanco seco
- 70 g de chalota
- 15 g de mantequilla
- 300 ml de caldo de pollo sin sal
- 150 ml de nata para cocinar
- 4 g de sal
- 1 g de pimienta blanca
- 10 ml de zumo de limón
Valores nutricionales
- Calorías
- 83 kcal
- Proteínas
- 1.1 g
- Hidratos
- 2.7 g
- Grasas
- 5.7 g
- Fibra
- 0.1 g
Elaboración paso a paso
-
1
Pochar
Pica la chalota y cocínala con 5 g de mantequilla a fuego medio-bajo 5 minutos, sin dorar.
-
2
Reducir el vino
Añade el vino y hierve a fuego medio 7-9 minutos, hasta que quede aproximadamente un tercio y no huela a alcohol crudo.
-
3
Concentrar el caldo
Vierte el caldo y reduce 8 minutos. Cuela si deseas una salsa lisa y devuelve el líquido al cazo.
-
4
Terminar
Añade la nata y cuece suavemente 4-5 minutos. Retira del fuego, bate con la mantequilla restante, limón, sal y pimienta; no hiervas después.
Preguntas frecuentes sobre la receta de Salsa de vino blanco
¿Puedo usarla con pescado?
Sí. Sustituye el caldo de pollo por caldo de pescado y mantén el limón final.
¿Se puede hacer sin nata?
Sí. Reduce el caldo algo más y monta al final con 30 g de mantequilla fría; será más ligera y menos estable.
Curiosidades y más información sobre la receta
Desglasar y reducir
El vino disuelve los compuestos tostados del fondo de cocción. La evaporación concentra aroma y acidez antes de que el caldo dé volumen.