Queso con membrillo, un postre tan sencillo como delicioso

Queso con membrillo

Queso y membrillo forman un postre sencillo basado en el contraste: la pasta blanda y el sabor lácteo del Queixo Tetilla equilibran la firmeza, la acidez y el dulzor concentrado del membrillo. Servir el queso a temperatura ambiente permite apreciar mejor su textura. Las piezas se cortan con un grosor parecido y con algo más de queso que de dulce para que ninguna parte domine el bocado.

Resumen de la receta

Tiempo 5 min
Dificultad Fácil
Raciones 8
Por ración 145 kcal

Ingredientes

  • 240 g de Queixo Tetilla
  • 160 g de dulce de membrillo
  • 20 g de nueces, opcional

Valores nutricionales

Calorías
145 kcal
Proteínas
7 g
Hidratos
14 g
Grasas
7 g
Fibra
0.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Atemperar el queso

    Saca el queso de la nevera 20 minutos antes de servir. Mantenlo cubierto para que no se reseque y no lo dejes cerca de una fuente de calor.

  2. 2

    Cortar las porciones

    Corta el queso en ocho piezas regulares. Divide el membrillo en otras ocho porciones algo más finas, de modo que su dulzor no oculte el sabor del queso.

  3. 3

    Montar y servir

    Coloca el membrillo sobre el queso o presenta ambos ligeramente superpuestos. Añade unas nueces troceadas si buscas un contraste crujiente y sirve inmediatamente.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Queso con membrillo

¿Puede utilizarse otro queso gallego?

Sí. Arzúa-Ulloa ofrece un resultado muy cremoso y San Simón da Costa añade un matiz ahumado. Con quesos curados conviene disminuir la proporción de membrillo.

¿Puede montarse con antelación?

Es mejor cortar los ingredientes con antelación y montarlos al servir. El queso puede liberar humedad y ablandar la superficie del membrillo.

¿Cómo debe conservarse?

Guarda el queso refrigerado y bien envuelto. El membrillo puede mantenerse según las indicaciones de su envase; una vez cortado, conviene cubrir la superficie.

Curiosidades y más información sobre la receta

El contraste entre queso y fruta

El membrillo aporta dulzor y una textura firme frente al sabor lácteo y la suavidad del queso. Una capa fina permite percibir ambos ingredientes; un bloque demasiado grande de membrillo puede ocultar el queso, especialmente si es suave.

Cambiar de queso cambia el postre

Un Tetilla ofrece un bocado tierno y suave. Un queso más curado aporta mayor intensidad y firmeza, mientras que uno ahumado introduce un aroma que transforma la combinación. La proporción de membrillo puede adaptarse al carácter del queso elegido.

El papel de las nueces

Las nueces opcionales añaden un contraste crujiente a dos ingredientes blandos. Servidas en trozos pequeños se reparten mejor en cada bocado. No hacen falta otras salsas dulces: el membrillo ya cumple esa función.

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