Imagen de la receta Fresas maceradas

Fresas maceradas

Las fresas maceradas quedan más tiernas y rodeadas de un jugo rojo que se forma durante el reposo con azúcar y un poco de vinagre. El aliño es corto para que conserve protagonismo la fruta y no parezca un encurtido. Cortar las piezas con un tamaño parecido ayuda a que se ablanden de manera uniforme. El postre se sirve con todo su líquido, que recoge el sabor de las fresas y evita necesitar una salsa adicional.

Resumen de la receta

Tiempo 15 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 88 kcal

Ingredientes

  • 600 g de fresas limpias sin hojas
  • 40 g de azúcar
  • 20 ml de vinagre de vino blanco

Valores nutricionales

Calorías
88 kcal
Proteínas
1 g
Hidratos
18.5 g
Grasas
0.5 g
Fibra
3 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Escoger y cortar las fresas

    Lava las fresas enteras bajo agua fría y sécalas antes de quitar las hojas. Pesa 600 g de fruta limpia. Corta las medianas en cuartos y las grandes en seis trozos, procurando que todos tengan unos 2 cm. Evita las piezas excesivamente blandas, que perderían su forma durante la maceración.

  2. 2

    Repartir el aliño

    Pon la fruta en un recipiente de vidrio o de acero inoxidable. Espolvorea el azúcar y añade el vinagre medido. Mezcla con una cuchara grande levantando los trozos desde el fondo, sin apretarlos. Al principio apenas habrá líquido y parte del azúcar seguirá visible; se disolverá con el jugo que vaya soltando la fruta.

  3. 3

    Macerar en frío

    Tapa y deja reposar 1 hora en la nevera. A los 30 minutos, remueve una vez con suavidad para que las fresas de arriba entren en contacto con el líquido. Al final deben verse brillantes, algo más tiernas y con un jugo rojizo en el fondo. No hace falta prolongar el reposo hasta que pierdan completamente su firmeza.

  4. 4

    Servir con el jugo

    Mezcla por última vez y reparte en cuatro cuencos, distribuyendo también todo el líquido. Comprueba que no quede azúcar sin disolver en el fondo del recipiente. Sirve frescas y con cuchara para poder tomar la fruta junto con su jugo.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Fresas maceradas

¿El postre conserva un sabor fuerte a vinagre?

No debería; veinte mililitros realzan la fruta y se integran con azúcar y jugo durante el reposo.

Las fresas quedan demasiado blandas, ¿qué ha pasado?

Podían estar muy maduras, cortadas demasiado pequeñas o maceradas más tiempo del previsto antes de servir.

¿Debe desecharse el líquido que queda en el fondo?

No, es el almíbar natural del postre y debe repartirse entre las cuatro raciones junto a la fruta.

Curiosidades y más información sobre la receta

La maceración extrae el propio jugo

El azúcar atrae humedad desde la superficie cortada y forma un almíbar sin añadir agua. El vinagre aporta una acidez pequeña que intensifica la sensación de fruta. Después de una hora, líquido y fresas pertenecen al mismo postre y se sirven juntos.

El tamaño controla la textura final

Una mitad gruesa ofrece menos superficie al azúcar que un dado pequeño y permanece más firme. Combinar tamaños produciría piezas casi deshechas junto a otras poco maceradas. Cortes equivalentes permiten obtener cuatro raciones con una textura y un sabor homogéneos.

Este reposo se realiza en frío

La maceración no necesita temperatura ambiente para funcionar. El frigorífico mantiene la fruta fresca mientras se genera el almíbar y limita su deterioro. Sacar el cuenco solo para remover reduce además el tiempo de manipulación y conserva mejor el aroma.

Otras recetas de Preparación en frío

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.