Vinagreta de ajo y perejil
Ajo y perejil convierten una vinagreta básica en un aliño más fragante para verduras, pescado o carne. El ajo se maja con sal hasta pasta para repartirlo sin trozos agresivos; el perejil se incorpora picado al final y no se tritura, preservando color. Un reposo breve integra, pero uno largo vuelve dominante el ajo crudo.
Resumen de la receta
Ingredientes
- 120 ml de aceite de oliva
- 40 ml de vinagre de vino
- 2 dientes de ajo
- 25 g de perejil fresco
- 3 g de sal
- 1 g de pimienta negra
Valores nutricionales
- Calorías
- 122 kcal
- Proteínas
- 0.2 g
- Hidratos
- 0.7 g
- Grasas
- 13.5 g
- Fibra
- 0.1 g
Elaboración paso a paso
-
1
Secar el perejil
Lava el manojo, separa hojas y sécalas por completo. Pica con cuchillo afilado en dos o tres pasadas; machacarlo hasta pasta oscurece la salsa y aporta agua.
-
2
Majar el ajo
Retira piel y germen, trocea y maja en mortero con la sal hasta una pasta lisa. Este trabajo rompe fibras y evita encontrar dados crudos demasiado picantes.
-
3
Incorporar el ácido
Añade vinagre y pimienta al mortero y remueve hasta disolver la sal y despegar el ajo de las paredes. Prueba el ácido antes de sumar aceite.
-
4
Ligar y añadir la hierba
Vierte el aceite en hilo mientras remueves con la mano del mortero o una varilla. Incorpora el perejil picado al final, con movimientos breves; la salsa debe quedar fluida y moteada.
-
5
Reposar con límite
Deja 15 minutos refrigerada, remueve y prueba sobre el alimento. Usa preferentemente en 48 horas; el ajo crudo se intensifica y el perejil pierde color aunque el aliño siga refrigerado.
Preguntas frecuentes sobre la receta de Vinagreta de ajo y perejil
¿Puedo usar ajo asado?
Sí; quedará dulce y menos punzante, pero ya no tendrá el perfil fresco de esta preparación.
¿Limón en lugar de vinagre?
Puede sustituirse en igual cantidad y ajustarse al probar. El resultado será más cítrico y menos estable.
¿Se congela?
No compensa: el perejil se oscurece y la emulsión se separa. Prepara poca cantidad y refrigera.
Curiosidades y más información sobre la receta
Majado frente a picado
La sal abrasiona el ajo y crea una pasta que se dispersa. Un picado grueso produce bocados desiguales y más agresivos.
Perejil al final
La hierba no necesita batido para aportar aroma. Cuanto menos se golpea y calienta, más vivo permanece el verde.
Aplicaciones
Va bien con verduras cocidas, pescado a la plancha y carnes frías. Si toca jugos crudos, no devuelvas el sobrante al tarro limpio.