Imagen de la receta Melocotones en almíbar

Melocotones en almíbar

Los melocotones en almíbar quedan tiernos y jugosos, con un jarabe ligero que recoge parte del aroma de la fruta. Interesa elegir piezas maduras pero firmes, capaces de mantener la forma durante la cocción. El tiempo depende de esa firmeza y del tamaño de las mitades, de modo que conviene comprobar cada una antes de retirarlas. Se sirven fríos con una cantidad moderada de su almíbar. Esta preparación es un postre refrigerado para consumir en pocos días, sin el tratamiento necesario para guardarlo como conserva a temperatura ambiente.

Resumen de la receta

Tiempo 35 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 208.6 kcal

Ingredientes

  • 4 melocotones medianos, aproximadamente 600 g de pulpa limpia sin piel ni hueso
  • 150 g de azúcar
  • 300 g de agua
  • 15 g de zumo de limón
  • agua para escaldar los melocotones si fuera necesario

Valores nutricionales

Calorías
208.6 kcal
Proteínas
1.4 g
Hidratos
49.6 g
Grasas
0.4 g
Fibra
2.3 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Pelar y partir la fruta

    Lava los melocotones. Si la piel se desprende con un pelador, retírala así; si se resiste, haz una cruz superficial y escalda las piezas 30–60 segundos en agua hirviendo. Pasa a agua fría y pela. Parte por la unión natural, gira las mitades y retira el hueso con una cuchara. Si no se separa con facilidad, corta gajos anchos alrededor del hueso en lugar de forzar y romper la pulpa.

  2. 2

    Preparar el almíbar

    Pon en una cazuela de unos 20 cm los 300 g de agua, el azúcar y el zumo de limón. Calienta removiendo hasta que el azúcar se disuelva y deja hervir suavemente 3 minutos. El jarabe debe seguir claro y fluido, sin empezar a caramelizar.

  3. 3

    Cocer las mitades

    Introduce la fruta en una capa ajustada y baja a fuego suave. Cocina 10–15 minutos con la tapa entreabierta, girando una vez con una cuchara ancha. Baña de vez en cuando la parte que sobresalga. Pincha una mitad con una brocheta fina: debe entrar con facilidad, pero la fruta tiene que conservar los bordes y poder levantarse entera. Retira antes las piezas que estén listas.

  4. 4

    Ajustar la cantidad de jarabe

    Saca la fruta a un recipiente limpio y poco profundo. Si el almíbar sigue muy abundante, reduce sin la fruta durante 3–5 minutos a fuego medio, hasta obtener alrededor de 250–300 ml. No busques una salsa espesa en caliente, porque ganará algo de cuerpo al enfriar. Viértelo sobre los melocotones.

  5. 5

    Enfriar antes de servir

    Deja templar unos 30 minutos, sin superar dos horas fuera de frío, y refrigera tapado al menos 2 horas. Reparte dos mitades o su equivalente en gajos por ración y distribuye todo el almíbar entre las cuatro. Conserva a 4 °C o menos y consume en un plazo de tres días. No guardes el recipiente en la despensa aunque esté bien cerrado.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Melocotones en almíbar

¿Puedo reducir la cantidad de azúcar?

Sí, pero obtendrás un jarabe menos dulce y con menos cuerpo. Mantén igualmente la refrigeración y no interpretes el azúcar como garantía de conservación prolongada.

¿Por qué se oscurece la pulpa mientras la preparo?

El corte queda expuesto al oxígeno. Trabaja de forma seguida y pasa la fruta al almíbar con limón en cuanto esté pelada y dividida.

¿Qué hago si unas mitades se ablandan antes?

Retíralas individualmente con una cuchara ancha y deja que las más firmes continúen. Después reduce el almíbar solo y vuelve a reunir toda la fruta.

Curiosidades y más información sobre la receta

El punto de la fruta manda sobre el reloj

Variedad, tamaño y madurez cambian la cocción incluso dentro de una misma compra. Una brocheta debe entrar con facilidad, pero la mitad aún tiene que conservar bordes y poder levantarse entera. Retirar cada pieza a tiempo resulta más preciso que imponer un minuto único.

Fruta y jarabe se ajustan por separado

Si el melocotón llega al punto antes que el líquido, se saca de la cazuela y el almíbar continúa unos minutos solo. Así puede evaporarse agua sin convertir la pulpa en puré. Al enfriar, el jarabe gana cuerpo y vuelve a cubrir la fruta.

Servir en pocos días no equivale a enlatar

La fórmula está pensada para enfriar y refrigerar, sin un proceso validado de esterilización y vacío. Por eso no debe guardarse a temperatura ambiente. Para una conserva estable harían falta recipientes, tratamiento térmico y pautas específicas de seguridad alimentaria.

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