Imagen de la receta Membrillo casero

Membrillo casero

El membrillo casero queda como una pasta firme que se corta en lonchas, con un sabor dulce y ácido y un aroma intenso a fruta cocida. La pulpa del membrillo es dura cuando está cruda y necesita cocinarse hasta ablandarse antes de conseguir una textura uniforme. Después, la evaporación concentra la mezcla y permite que se afirme al enfriar. El punto no se reconoce solo por el color, que cambia según la fruta y la cocción: también hay que comprobar cómo se separa del fondo y cómo se comporta una pequeña muestra fría.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 40 min
Dificultad Media
Raciones 28
Por ración 134.2 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de membrillo fresco limpio, pelado y sin corazón ni semillas, aproximadamente 1,4 kg antes de limpiar
  • 800 g de azúcar
  • 20 g de zumo de limón

Valores nutricionales

Calorías
134.2 kcal
Proteínas
0.1 g
Hidratos
33.3 g
Grasas
0 g
Fibra
0.7 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Cortar y pesar la pulpa

    Lava los membrillos para retirar la pelusilla, pela y elimina el corazón duro y las semillas. Trabaja sobre una tabla estable y corta en dados de unos 2 cm, sin intentar atravesar un fruto entero a la fuerza. Pesa exactamente 1 kg de pulpa limpia. Ponla en un recipiente con el zumo de limón y los 800 g de azúcar.

  2. 2

    Macerar para obtener líquido

    Mezcla bien, tapa y guarda 3 horas en la nevera. Remueve una vez a mitad de la espera. El azúcar se irá humedeciendo con el jugo de la fruta y formará un líquido en el fondo. Pasa todo, incluidos ese líquido y el azúcar que quede sin disolver, a una cazuela de fondo grueso y unos 24 cm.

  3. 3

    Ablandar la fruta

    Calienta al mínimo los primeros 10 minutos, removiendo para que el azúcar termine de disolverse sin quemarse. Mantén después un hervor suave, con la tapa entreabierta, durante 25–35 minutos. Remueve cada pocos minutos y comprueba que los dados se aplasten fácilmente contra la pared de la cazuela. Si aún están duros, continúa antes de triturar.

  4. 4

    Triturar sin salpicaduras

    Retira del fuego. Introduce la batidora con las cuchillas completamente sumergidas y tritura en intervalos cortos hasta obtener un puré fino. No levantes el brazo mientras esté encendido: la mezcla caliente puede quemar. Si necesitas recolocarlo, apágalo primero. Devuelve la cazuela a fuego bajo.

  5. 5

    Concentrar y comprobar la firmeza

    Cocina destapado 25–35 minutos más, removiendo con una espátula larga que recorra el fondo y las esquinas. La pasta se espesará y dejará un surco visible al pasar la espátula. Coloca una cucharadita en un plato frío y espera un par de minutos: debe mantener la forma, sin extenderse como una mermelada. Si sigue fluida, continúa a fuego bajo y repite la prueba. Protege las manos y antebrazos de las salpicaduras.

  6. 6

    Moldear y dejar cuajar

    Reparte la pasta en dos recipientes resistentes al calor de unos 750 ml, forrados con papel de horno. Alisa con la espátula y deja templar 30 minutos. Refrigera tapado al menos 8 horas antes de desmoldar. Obtendrás alrededor de 1,3–1,4 kg, unas 28 porciones de 45–50 g. Conserva en la nevera bien cerrado y corta solo la cantidad que vayas a servir.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Membrillo casero

¿Por qué sigue blando después de enfriar?

Probablemente conserva demasiada agua. Devuélvelo a fuego bajo, remueve hasta que la muestra fría mantenga forma y vuelve a moldear y refrigerar.

¿Se puede reducir mucho el azúcar?

Una reducción importante cambia dulzor, conservación y capacidad de formar un bloque cortable. Puede resultar una crema válida, pero ya no reproduce esta textura.

¿Qué hago si empieza a pegarse al fondo?

Baja el fuego y pasa la mezcla a otra cazuela sin raspar la capa tostada. Incorporar esa parte puede transmitir amargor a todo el dulce.

Curiosidades y más información sobre la receta

Pectina, acidez y concentración construyen el bloque

El membrillo aporta pectina natural; el azúcar, el limón y la evaporación crean las condiciones para que la pasta se afirme al enfriar. Ningún elemento actúa aislado. Por eso reducir azúcar o detener antes la cocción modifica también la consistencia final.

El color no es un termómetro exacto

La tonalidad depende de variedad, madurez, oxidación y duración del calor. Un dulce claro puede estar concentrado y uno rojizo continuar blando. Observar el surco de la espátula y enfriar una muestra ofrece señales más útiles que perseguir un color determinado.

Cortes pequeños para un dulce concentrado

La porción es moderada porque el agua se ha reducido y el azúcar representa una parte importante del producto. Lonchas finas combinan con queso, pan o frutos secos. Mantener el bloque frío y usar un cuchillo limpio conserva bordes definidos.

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