Imagen de la receta Mazapán casero

Mazapán casero

El mazapán casero concentra el sabor de la almendra en pequeñas figuras tiernas, con una superficie apenas dorada. La molienda fina y el azúcar glas permiten formar una pasta uniforme sin que el bocado resulte arenoso. La clara se añade poco a poco, porque la humedad necesaria depende de la almendra, y el horno se utiliza brevemente para dar color al acabado. Una cocción larga lo secaría. Las piezas necesitan enfriarse sobre la bandeja antes de moverlas: recién horneadas son blandas y pueden deformarse aunque el interior tenga la consistencia adecuada.

Resumen de la receta

Tiempo 35 min
Dificultad Media
Raciones 15
Por ración 137.8 kcal

Ingredientes

  • 200 g de almendra cruda pelada y molida muy fina
  • 200 g de azúcar glas
  • 30 g de clara líquida pasteurizada apta para preparaciones sin cocción
  • 15 g de yema líquida pasteurizada apta para preparaciones sin cocción, para pincelar

Valores nutricionales

Calorías
137.8 kcal
Proteínas
3 g
Hidratos
13.8 g
Grasas
7.4 g
Fibra
1.9 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar los ingredientes secos

    Tamiza el azúcar glas en un cuenco y mezcla con la almendra molida. Deshaz los grumos con una espátula. La almendra debe estar fina pero suelta, sin haberse convertido en mantequilla por un triturado prolongado. Prepara una bandeja con papel de horno.

  2. 2

    Ligar la pasta

    Añade primero 20 g de clara pasteurizada y mezcla presionando con la espátula. Incorpora los 10 g restantes poco a poco mientras reúnes la pasta con las manos. Trabaja 3–5 minutos, hasta que puedas formar una bola compacta que no se desmorone. Debe poder modelarse sin fluir ni pegarse en exceso; no la batas ni la calientes con un amasado largo.

  3. 3

    Dejar reposar

    Envuelve la pasta en película alimentaria para que no se seque y refrigera 30 minutos. Durante el final del reposo, precalienta el horno a 200 °C, calor arriba y abajo. Saca la pasta y presiónala brevemente con las manos si está demasiado firme para modelar.

  4. 4

    Formar piezas iguales

    Divide en treinta porciones de unos 14 g. Forma óvalos o cilindros cortos de 1–1,5 cm de grosor y colócalos separados sobre la bandeja. Marca suavemente algunas líneas con un tenedor, sin atravesar la pieza. Reparte los 15 g de yema pasteurizada con un pincel, dejando una película fina sobre la superficie, sin charcos en la base.

  5. 5

    Dorar y enfriar

    Hornea en la zona media-alta durante 4–6 minutos, vigilando desde el cuarto. Retira cuando las zonas pinceladas empiecen a tomar color dorado: no busques una pieza dura dentro del horno. La cocción es breve y por eso se utilizan clara y yema pasteurizadas aptas para consumo sin cocción. Deja enfriar 30 minutos sobre la bandeja antes de mover. Sirve dos piezas por ración y guarda las sobrantes bien cerradas en la nevera.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Mazapán casero

¿Puedo moler las almendras en casa?

Sí, tritúralas en pulsos cortos con parte del azúcar. Detente en cuanto estén finas para evitar que liberen aceite y se conviertan en pasta.

¿Por qué se agrieta la masa al formar figuras?

Puede faltarle humedad o haber quedado destapada. Añade unas gotas de clara pasteurizada, prueba con una muestra y corrige el resto solo si responde bien.

¿Cómo evito que el mazapán quede seco?

Mantén el tamaño regular, hornea únicamente hasta que la yema empiece a dorarse y deja enfriar sobre la bandeja sin prolongar la cocción.

Curiosidades y más información sobre la receta

Almendra y azúcar comparten protagonismo

Una proporción equivalente de ambos ingredientes es habitual en figuritas de mazapán. La almendra aporta grasa, aroma y textura; el azúcar endulza y ayuda a formar la pasta con poca humedad. La calidad de la molienda se percibe directamente porque no se disuelve.

El horno da color, no cuece una masa corriente

Las piezas reciben pocos minutos de calor intenso para fijar ligeramente la forma y dorar el pincelado. Como el interior no alcanza una cocción prolongada, la fórmula utiliza clara y yema pasteurizadas aptas para preparaciones con calentamiento insuficiente.

Las formas cambian el mismo mazapán

Óvalos, cilindros y figuras marcadas comparten composición, pero sus aristas se doran a distinta velocidad. Mantener un grosor parecido importa más que repetir una silueta exacta. Los recortes se reúnen sin secarlos y vuelven a modelarse antes de pincelar.

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