Masa de empanada gallega
La masa de empanada gallega forma una cubierta fina, flexible al montarla y dorada después de hornear. El aceite suaviza la miga y permite extenderla sin convertirla en una capa gruesa de pan. Una fermentación moderada mejora su manejo, pero el volumen final también depende del grosor al estirar y de dejar una salida para el vapor del relleno. Con estas cantidades se preparan la base y la tapa de una empanada de unos 35 × 30 cm, suficiente para ocho porciones una vez rellena.
Resumen de la receta
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo de uso común
- 250 g de agua templada
- 75 g de aceite de oliva
- 10 g de levadura fresca de panadería
- 8 g de sal
- 10 g de harina de trigo para estirar
Valores nutricionales
- Calorías
- 324.7 kcal
- Proteínas
- 6 g
- Hidratos
- 51.1 g
- Grasas
- 10.2 g
- Fibra
- 2.3 g
Elaboración paso a paso
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1
Disolver la levadura y reunir los ingredientes
Comprueba que el agua esté templada, alrededor de 25–30 °C, y disuelve en ella la levadura. Pon los 500 g de harina en un cuenco, mezcla la sal y añade el agua con levadura y el aceite. Remueve con una cuchara hasta que no queden bolsas de harina seca. La mezcla tendrá un aspecto irregular al principio.
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2
Amasar sin endurecer
Vuelca sobre una superficie limpia y amasa durante 8–10 minutos: empuja con la base de la mano, pliega y gira. Recoge los restos con una rasqueta. La masa debe quedar lisa, blanda y ligeramente untuosa, sin pegarse de forma persistente. Evita añadir harina por impaciencia; deja que se integre el líquido antes de valorar la textura.
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3
Dejar fermentar
Forma una bola, colócala en el cuenco y tapa para que no se reseque. Déjala unos 90 minutos en un lugar sin corrientes a 22–24 °C. Debe aumentar claramente de volumen y sentirse aireada al presionar suavemente. En una cocina fría tardará más: espera esa señal antes de extenderla, sin acercarla a una fuente de calor intenso.
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4
Dividir y estirar
Presiona con las manos para sacar el exceso de gas. Separa algo más de la mitad para la base y el resto para la tapa. Reparte los 10 g de harina sobre la mesa y el rodillo, usándolos poco a poco. Extiende dos láminas de 2–3 mm, con la base un poco mayor que la bandeja para poder cerrar los bordes. Si se encoge al pasar el rodillo, tápala y deja que se relaje unos minutos.
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5
Dejar preparada para montar
Traslada la base sobre papel de horno y conserva la tapa entre dos hojas de papel, cubierta mientras completas el montaje. Obtendrás unos 850 g de masa, repartidos en ocho porciones de cubierta. Está lista para incorporar un relleno cocinado y frío, bien escurrido. La masa cruda debe hornearse antes de comerla; las cantidades y los tiempos de esta preparación corresponden a dejarla lista para rellenar.
Preguntas frecuentes sobre la receta de Masa de empanada gallega
¿Se puede amasar con aceite del relleno?
Sí, si está frío, colado y su cantidad sustituye al aceite previsto. Aporta sabor, pero no añadas además toda la grasa de la fórmula.
La masa encoge al estirarla, ¿qué debo hacer?
Cúbrela y déjala reposar diez minutos para que se relaje. Después extiende desde el centro hacia fuera sin forzar continuamente los bordes.
¿Puedo fermentar la masa durante la noche?
Sí, reduce la levadura y utiliza la nevera en un recipiente tapado. Deja que pierda el frío intenso antes de dividir y comprueba su estado.
Curiosidades y más información sobre la receta
La masa forma parte del sabor
Aceite de oliva o grasa del amoado conectan la cubierta con el relleno. La proporción debe mantenerse: incorporar jugos sin medir altera hidratación y textura. Cuando se aprovecha aceite del sofrito, se cuela, se enfría y se descuenta del previsto.
Fermentar facilita una lámina extensible
La levadura produce gas y el reposo permite que la red de gluten se relaje. El objetivo no es una miga alta, sino una masa flexible que cubra la bandeja, soporte el relleno y se selle sin retraerse ni desgarrarse.
Base y tapa cumplen funciones distintas
La base puede conservar un poco más de cuerpo para resistir peso y humedad, mientras la tapa se extiende algo más fina. Ambas deben llegar sin agujeros a los bordes y unirse con un cierre continuo que contenga los jugos.