Imagen de la receta Crema de apio

Crema de apio

El apio mantiene su aroma vegetal en una crema clara suavizada con patata, puerro y una pequeña cantidad de nata. Retirar las fibras más duras de los tallos y cocer solo hasta que estén tiernos evita una textura filamentosa y un sabor apagado.

Resumen de la receta

Tiempo 45 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 181 kcal

Ingredientes

  • 500 g de apio
  • 180 g de cebolla
  • 100 g de puerro
  • 150 g de patatas
  • 20 g de aceite de oliva
  • 800 ml de caldo de verduras
  • 4 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra
  • 100 ml de nata para cocinar

Valores nutricionales

Calorías
181 kcal
Proteínas
4.8 g
Hidratos
13.8 g
Grasas
10.9 g
Fibra
4.6 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Limpiar el apio

    Separa los tallos, lávalos y tira de las fibras exteriores con una puntilla. Córtalos en rodajas; reserva unas hojas tiernas. Pica cebolla y puerro y corta la patata en dados.

  2. 2

    Rehogar sin tostar

    Calienta el aceite y cocina cebolla y puerro 7 minutos. Añade el apio y rehoga 5 minutos más, removiendo.

  3. 3

    Cocer y triturar

    Incorpora patata y caldo, lleva a ebullición y cuece a fuego medio 20 minutos. Tritura a fondo y pasa por un colador fino para retirar cualquier fibra.

  4. 4

    Añadir la nata

    Devuelve la crema al fuego, suma la nata y calienta 2 minutos sin hervir fuerte. Ajusta sal y pimienta y termina con las hojas reservadas picadas.

  5. 5

    Afinar las fibras

    Tritura durante al menos un minuto y pasa la crema por un colador si el apio era muy fibroso. Ajusta con caldo caliente, no con agua fría, y vuelve a calentar sin hervir con fuerza para conservar una textura uniforme.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Crema de apio

¿Hay que retirar las hojas del apio por completo?

No, reserva las más tiernas para picarlas al final. Las hojas grandes y oscuras son intensas y pueden dominar una crema de sabor delicado.

La crema conserva hilos aunque la he triturado, ¿qué hago?

Pásala por un colador fino presionando con un cucharón. La próxima vez elimina mejor las fibras exteriores antes de cortar los tallos.

¿Puede sustituirse la nata sin perder suavidad?

Usa leche evaporada o una pequeña cantidad de bebida vegetal neutra, sabiendo que cambiarán cuerpo y sabor. Incorpora siempre al final.

Curiosidades y más información sobre la receta

La limpieza determina la finura final

Los tallos de apio desarrollan fibras longitudinales resistentes que una batidora puede cortar sin hacer desaparecer. Tirar de ellas con una puntilla antes de trocear reduce el trabajo del colador y mejora notablemente la sensación en boca. Una puntilla facilita levantar cada hilo desde el extremo del tallo.

Las hojas tiernas aportan un aroma diferente

Los tallos cocidos ofrecen un sabor vegetal suave y redondeado por patata y nata. Unas hojas jóvenes picadas al servir recuperan una nota fresca y reconocible, sin la intensidad amarga que pueden tener las hojas exteriores grandes. Las hojas picadas se incorporan fuera del fuego para mantener frescura.

La nata no participa en la cocción principal

Apio, patata, cebolla y puerro se ablandan primero en caldo y se trituran por completo. Solo después entra el lácteo, que aporta redondez y brillo con dos minutos de calor suave, sin necesidad de hervir. El colador se utiliza antes de decidir cuánto caldo adicional necesita.

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