Imagen de la receta Mayonesa casera

Mayonesa casera

La mayonesa casera queda cremosa y ligeramente ácida, con cuerpo suficiente para cubrir una ensaladilla o acompañar verduras y pescados. El aceite de girasol deja un sabor suave y permite apreciar el limón sin que domine la grasa. Con una batidora de brazo y un vaso estrecho, la emulsión empieza en el fondo y va incorporando el aceite de la superficie. Conviene preparar una cantidad ajustada al consumo previsto: el huevo pasteurizado reduce el riesgo asociado al huevo crudo, pero la salsa sigue necesitando higiene y refrigeración.

Resumen de la receta

Tiempo 10 min
Dificultad Fácil
Raciones 9
Por ración 208.5 kcal

Ingredientes

  • 50 g de huevo entero líquido pasteurizado, apto para preparaciones sin cocción
  • 200 g de aceite de girasol
  • 15 g de zumo de limón colado
  • 2 g de sal

Valores nutricionales

Calorías
208.5 kcal
Proteínas
0.7 g
Hidratos
0.1 g
Grasas
22.8 g
Fibra
0 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar el vaso y medir

    Lava y seca el vaso, la batidora y el recipiente donde guardarás la salsa. Elige un vaso recto, estrecho y apenas más ancho que la campana de la batidora. Pesa los 50 g de huevo pasteurizado, comprueba la fecha y las instrucciones del envase y vuelve a guardar en frío el sobrante. Vierte el huevo en el vaso junto con el zumo de limón y la sal.

  2. 2

    Incorporar el aceite

    Añade los 200 g de aceite despacio para que quede principalmente sobre la mezcla de huevo. Apoya la campana de la batidora completamente en el fondo, cubriendo la parte del huevo. Empieza a batir a velocidad media sin levantar el brazo durante unos 15–25 segundos, hasta que alrededor de la cuchilla aparezca una crema blanca y espesa.

  3. 3

    Terminar la emulsión

    Cuando la base haya ligado, sube la batidora muy lentamente para captar el aceite que queda arriba. Haz después dos o tres movimientos cortos de subida y bajada, siempre manteniendo las cuchillas sumergidas. Detente cuando la salsa sea uniforme y no se vean vetas transparentes de aceite. Normalmente bastan 30–60 segundos de batido en total; prolongarlo innecesariamente calienta la mezcla.

  4. 4

    Comprobar y guardar

    Recoge los restos de las paredes con una espátula limpia. La mayonesa debe sostenerse en la cuchara y extenderse sin separarse. Pasa a un recipiente pequeño, tapa y refrigera inmediatamente a 4 °C o menos si no la sirves en el momento. Prepara para consumir en el día y, como máximo, dentro de 24 horas. Obtendrás unos 267 g, nueve porciones de aproximadamente 30 g. No devuelvas al recipiente la salsa que haya quedado en platos servidos.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Mayonesa casera

¿Cómo recupero una mayonesa que se ha cortado?

Empieza en otro vaso con huevo pasteurizado y añade lentamente la mezcla cortada mientras bates, como si fuese el aceite de una emulsión nueva.

¿Puedo prepararla con aceite de oliva virgen extra?

Sí, pero algunas variedades aportan amargor e intensidad. Combina una parte con aceite suave o prepara poca cantidad primero para valorar el sabor.

¿Es imprescindible utilizar huevo pasteurizado aunque lleve limón?

La acidez no sustituye una materia prima segura ni garantiza eliminar microorganismos. El producto pasteurizado reduce el riesgo en una salsa sin cocción posterior.

Curiosidades y más información sobre la receta

Una emulsión de aceite en agua

El huevo y el limón forman la fase donde el aceite se dispersa en gotas diminutas durante el batido. Cuando la incorporación ocurre de manera controlada, las gotas permanecen separadas y la salsa espesa; añadir aceite demasiado deprisa puede romper esa estructura.

El recipiente modifica el resultado

Un vaso apenas más ancho que la campana obliga a trabajar primero sobre una cantidad pequeña y concentrada. En un cuenco amplio, el aceite se extiende lejos del cabezal y resulta más difícil respetar la incorporación gradual propia de la batidora de brazo.

Seguridad y textura requieren frío

La refrigeración limita el crecimiento microbiano y mantiene la consistencia de la emulsión, pero no convierte la salsa en una conserva. Se prepara con utensilios limpios, se tapa enseguida y se desecha cualquier porción que haya permanecido demasiado tiempo a temperatura ambiente.

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