Imagen de la receta Bacalao en salsa verde

Bacalao en salsa verde

El perejil fresco da color y aroma a una salsa ligera que acompaña las lascas del bacalao. Un poco de harina aporta la consistencia necesaria para que la salsa se adhiera al pescado sin resultar pastosa.

Resumen de la receta

Tiempo 30 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 222 kcal

Ingredientes

  • 4 lomos de bacalao desalado de 180 g cada uno, con piel, sin espinas y de 2,5-3 cm de grosor
  • 10 g de ajo pelado
  • 35 g de aceite de oliva
  • 15 g de harina de trigo
  • 80 ml de vino blanco seco
  • 350 ml de caldo de pescado sin sal añadida
  • 15 g de hojas de perejil fresco
  • 1 g de sal

Valores nutricionales

Calorías
222 kcal
Proteínas
28.6 g
Hidratos
4 g
Grasas
9.8 g
Fibra
0.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar el ajo y el perejil

    Seca los lomos y revisa las espinas. Pica muy fino el ajo y las hojas de perejil por separado. Calienta el aceite en una cazuela baja donde quepa el pescado sin amontonarse.

  2. 2

    Hacer la base de la salsa

    Cocina el ajo a fuego medio-bajo durante 1 minuto, sin que se tueste. Añade la harina y remueve 1 minuto. Vierte el vino poco a poco mientras mezclas y deja hervir 2 minutos. Incorpora el caldo en varias veces, removiendo hasta obtener una salsa lisa. Cocina 5 minutos a fuego suave.

  3. 3

    Cocinar los lomos

    Coloca el bacalao con la piel hacia abajo. Mueve la cazuela en vaivén para repartir la salsa y cocina tapado a fuego bajo durante unos 8-10 minutos para lomos de 2,5-3 cm. Riega la parte superior un par de veces con la salsa, sin romper las piezas.

  4. 4

    Terminar con perejil

    Añade el perejil y mueve de nuevo la cazuela. Mantén 1 minuto al fuego y comprueba que el pescado esté opaco en el centro y sus lascas se separen con facilidad. Prueba antes de incorporar la sal. Sirve enseguida, repartiendo la salsa alrededor de los lomos.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Bacalao en salsa verde

¿Puedo hacerla sin harina?

Sí. Reduce un poco más el caldo y mueve la cazuela para emulsionarlo con aceite y gelatina.

¿Sirve bacalao fresco?

Sí. Sazónalo con moderación y mantén el mismo control de grosor y temperatura.

¿Puedo añadir almejas?

Sí. Ábrelas aparte, filtra su jugo e incorpóralas solo al final.

Curiosidades y más información sobre la receta

Una salsa ligera y adherente

La harina no debe convertir el caldo en una crema espesa. Una cantidad pequeña, bien cocinada y diluida gradualmente, crea la película necesaria para acompañar las lascas. Al inclinar la cazuela debe moverse con fluidez, sin parecer agua ni crema.

El verde se añade al final

El color procede del perejil fresco, no de una cocción prolongada. Un minuto de calor basta para repartir sus aceites aromáticos sin transformarlo en una hierba oscura y apagada. Reservar una pequeña parte cruda para el último instante intensifica todavía más el color.

Gelatina y movimiento de cazuela

La piel del bacalao libera gelatina durante la cocción. El vaivén suave la integra con aceite y caldo, da brillo al fondo y mantiene enteras las porciones. La piel hacia abajo aporta además estabilidad mientras la carne empieza a separarse.

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