Revuelto de jamón
El jamón se incorpora al revuelto en dos momentos: una parte se templa brevemente en la sartén y otra entra al final para conservar su aroma. Como ya aporta sal y grasa, los huevos se sazonan solo después de probar. El fuego bajo y los pliegues amplios dan una textura cremosa sin convertir el jamón en trozos duros.
Resumen de la receta
Ingredientes
- 200 g de jamón serrano en lonchas de 2 mm
- 8 huevos medianos
- 20 g de aceite de oliva
- 10 g de cebollino fresco
- 1 g de sal
- 0,5 g de pimienta negra molida
Valores nutricionales
- Calorías
- 335 kcal
- Proteínas
- 29.2 g
- Hidratos
- 1.6 g
- Grasas
- 23.4 g
- Fibra
- 0.1 g
Elaboración paso a paso
-
1
Preparar el jamón
Retira cortezas duras y corta el jamón en tiras de 1 × 4 cm. Reserva una cuarta parte para el acabado. Pica el cebollino fino y deja cuatro platos preparados, porque el revuelto no debe esperar.
-
2
Batir y valorar la sal
Casca los huevos uno a uno en un cuenco pequeño y pásalos a otro. Añade pimienta y mezcla con tenedor sin montar. No incorpores la sal todavía.
-
3
Templar el jamón
Calienta 10 g de aceite en una sartén a fuego medio-bajo. Añade las tres cuartas partes del jamón y cocina 45 segundos, solo hasta que la grasa se vuelva brillante. No busques un crujiente completo.
-
4
Bajar el fuego
Reduce al mínimo, añade los 10 g de aceite restantes y espera 15 segundos. Vierte el huevo y deja que la base empiece a espesar sin tocar durante otros 15 segundos.
-
5
Cuajar con suavidad
Arrastra una espátula de los bordes al centro durante 2–3 minutos, alternando movimiento y pausas. Prueba un pequeño pliegue cocinado con jamón y añade hasta 1 g de sal solo si lo necesita.
-
6
Acabar fuera del fuego
Retira cuando no haya clara transparente y la superficie siga brillante. Incorpora el jamón reservado y el cebollino, mezcla una vez y reparte. Para personas vulnerables, continúa hasta cuajado completo.
Preguntas frecuentes sobre la receta de Revuelto de jamón
¿Puedo usar jamón en dados?
Sí, si son pequeños y con poca corteza. Caliéntalos 1 minuto antes del huevo y reserva también una parte para el final.
¿Por qué casi no lleva sal?
El jamón aporta una salinidad variable. La cantidad final se decide al probar una porción cocinada, no antes.
Curiosidades y más información sobre la receta
Aroma fresco al final
El jamón que no vuelve al fuego conserva mejor sus compuestos aromáticos y una textura flexible. La parte templada, en cambio, cede algo de grasa al huevo y reparte el sabor.
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