Imagen de la receta Mollejas de ternera al ajillo

Mollejas de ternera al ajillo

Las mollejas de ternera tienen una textura delicada que combina bien con una superficie dorada y un aliño de ajo y perejil. Antes de saltearlas conviene remojarlas en frío, darles una cocción breve y retirar las membranas: esa preparación facilita cortarlas sin que se deshagan. El ajo se dora aparte y vuelve al final para que no se queme durante las tandas. Una pequeña reducción de vino recoge el fondo de la sartén y deja una salsa corta, suficiente para envolver los trozos sin ablandar por completo su exterior.

Resumen de la receta

Tiempo 55 min
Dificultad Media
Raciones 4
Por ración 256.5 kcal

Ingredientes

  • 600 g de mollejas de ternera frescas
  • 25 g de ajo
  • 40 g de aceite de oliva
  • 80 ml de vino blanco seco
  • 8 g de perejil fresco
  • 5 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra
  • agua fría para remojar y agua para cocer

Valores nutricionales

Calorías
256.5 kcal
Proteínas
24.9 g
Hidratos
2.1 g
Grasas
14.4 g
Fibra
0.2 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Remojar en la nevera

    Pon las mollejas en un recipiente con agua fría que las cubra y refrigera una hora a 4 °C o menos. Cambia el agua a los 30 minutos y desecha la del remojo al terminar. Este paso reduce los restos de sangre, pero no sustituye la cocción ni permite dejar la carne a temperatura ambiente.

  2. 2

    Blanquear y limpiar

    Lleva a ebullición una cazuela con agua suficiente para cubrir las mollejas y 2 g de sal. Introduce las piezas y mantén un hervor suave 8–10 minutos. Escurre y deja templar unos 5 minutos, lo justo para manipularlas. Con un cuchillo pequeño retira las membranas visibles, los vasos y los restos de grasa exterior, procurando conservar los lóbulos enteros.

  3. 3

    Cortar y secar

    Divide en bocados de unos 3 cm y seca muy bien con papel de cocina. Pela y lamina el ajo; lava, seca y pica el perejil. Ten ambos separados. Sazona las mollejas con los 3 g de sal restantes y la pimienta. La superficie seca es importante para que el salteado forme color y el aceite no salpique en exceso.

  4. 4

    Dorar el ajo y cocinar por tandas

    Calienta el aceite en una sartén de 28 cm a fuego medio. Dora el ajo 2–3 minutos hasta un tono rubio claro y retíralo con una espumadera. Sube a fuego medio-alto y saltea la mitad de las mollejas durante 5–7 minutos, girándolas para colorear varias caras. Retira y repite con el resto. El interior de las piezas debe alcanzar 71 °C; prolonga a fuego medio si todavía no llega.

  5. 5

    Reducir el vino y terminar

    Aparta la sartén del fuego para verter el vino y devuélvela a fuego medio-alto. Raspa suavemente el fondo y hierve 3–4 minutos, hasta reducir aproximadamente a la mitad. Incorpora las dos tandas de mollejas y el ajo y mezcla un minuto. Apaga, añade el perejil y sirve inmediatamente, repartiendo los jugos entre cuatro platos.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Mollejas de ternera al ajillo

¿Son las mismas mollejas que las de pollo?

No. Las de ternera son piezas de casquería de origen glandular y tienen una preparación distinta de la molleja muscular de las aves. Compra expresamente mollejas de ternera para seguir estos tiempos y este resultado.

¿Puedo adelantar la limpieza?

Sí. Después de blanquear, limpiar y cortar, enfría rápidamente en un recipiente poco profundo y guarda tapado en la nevera. Cocina el salteado al día siguiente como máximo y vuelve a secar las piezas antes de introducirlas en la sartén.

¿Por qué pueden quedar duras las mollejas?

Una limpieza incompleta o un salteado demasiado largo endurecen la textura. Retira membranas tras el blanqueado, seca bien y cocina por tandas breves.

Curiosidades y más información sobre la receta

Una salsa corta para conservar el dorado

El vino disuelve los jugos adheridos al fondo y concentra el sabor en pocos minutos. Se reduce antes de devolver las mollejas para limitar el tiempo que pasan dentro del líquido. El ajo reservado aporta aroma sin haber soportado todo el calor de las tandas; la reducción del vino no garantiza que desaparezca todo su alcohol.

Blanquear facilita una limpieza precisa

El breve paso por agua caliente afirma la superficie y permite retirar membranas y partes fibrosas con mayor claridad. No sustituye la cocción final: después hay que enfriar, limpiar, secar y dorar las piezas hasta alcanzar una temperatura segura.

La sartén necesita espacio

Las mollejas contienen humedad y enfrían el fondo cuando se amontonan. Dividirlas en tandas mantiene el calor, favorece una superficie dorada y deja jugos bien adheridos para la salsa. Todas regresan solo cuando el vino ya se ha reducido por completo.

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