Imagen de la receta Cebolla caramelizada

Cebolla caramelizada

La cebolla se convierte en una guarnición oscura, dulce y muy blanda, que se puede repartir a cucharadas sobre una tosta o una hamburguesa. El color se consigue con una cocción prolongada y un fuego moderado. Una pequeña cantidad de agua ayuda a recuperar los jugos del fondo cuando empiezan a adherirse.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 50 min
Dificultad Fácil
Raciones 8
Por ración 74 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de cebolla pelada
  • 40 g de aceite de oliva
  • 3 g de sal
  • 100 ml de agua

Valores nutricionales

Calorías
74 kcal
Proteínas
1.8 g
Hidratos
4.4 g
Grasas
5.2 g
Fibra
1.2 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Cortar en juliana

    Parte las cebollas por la mitad y córtalas en tiras de unos 3 mm de grosor. Utiliza una cazuela baja o sartén de 28 cm con tapa, donde quepa toda la cebolla antes de que reduzca su volumen.

  2. 2

    Ablandar la cebolla

    Calienta el aceite a fuego medio, incorpora la cebolla y la sal y remueve 3 minutos. Baja el fuego, tapa y cocina 25 minutos, removiendo cada 5-10 minutos. La cebolla debe ablandarse en su propia humedad sin tostarse de golpe.

  3. 3

    Dorar lentamente

    Destapa y continúa a fuego medio-bajo otros 60-70 minutos. Remueve cada pocos minutos, con más frecuencia al final. Cuando aparezca una película dorada adherida al fondo, añade una o dos cucharadas del agua medida y raspa suavemente para incorporarla. Repite según necesite, evitando que se formen zonas negras.

  4. 4

    Ajustar la textura

    Termina con la cazuela destapada hasta que la cebolla tenga un color marrón uniforme y una textura untuosa, sin líquido libre. El tiempo puede variar con la humedad de la cebolla. Reparte en ocho porciones pequeñas de guarnición, aproximadamente dos cucharadas colmadas por persona.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Cebolla caramelizada

¿Hace falta añadir azúcar para caramelizar la cebolla?

No. Sus azúcares naturales se concentran y doran durante la cocción prolongada. El fuego moderado evita quemarlos antes de que toda la cebolla esté blanda.

La sartén presenta puntos negros, ¿puedo seguir?

Retira la cebolla, limpia las zonas quemadas y continúa a menor temperatura. Incorporarlas daría amargor y un color engañosamente oscuro al conjunto.

¿Puede prepararse con antelación?

Sí. Enfría correctamente, guarda tapada en la nevera y recalienta solo la cantidad necesaria. La textura untuosa se recupera con calor suave.

Curiosidades y más información sobre la receta

Caramelizar no significa endulzar con azúcar

La cebolla contiene azúcares propios que se concentran a medida que pierde agua. Un tiempo largo a fuego moderado transforma sabor y color sin convertir la guarnición en una confitura añadida. La sal inicial ayuda a liberar esa humedad sin aportar un dulzor artificial.

El agua rescata el fondo dorado

Cuando los jugos se adhieren, una o dos cucharadas disuelven esa película antes de que se queme. El líquido se incorpora a las tiras y vuelve a evaporarse durante los minutos siguientes. Cada adición se evapora antes de que la cebolla vuelva a tocar directamente el fondo.

El volumen final es mucho menor que el inicial

Un kilogramo de cebolla llena la sartén al principio, pero pierde gran parte de su agua durante noventa minutos. Las ocho raciones son pequeñas porque concentran sabor y se utilizan como acompañamiento. El color definitivo debe ser marrón uniforme, nunca negro en puntos aislados.

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