Imagen de la receta Crema de guisantes

Crema de guisantes

Los guisantes se cuecen solo unos minutos para mantener el verde y un sabor fresco. El puerro se dora antes para aportar fondo, y la crema se pasa por un colador porque las pieles permanecen perceptibles incluso después de un triturado intenso.

Resumen de la receta

Tiempo 45 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 330 kcal

Ingredientes

  • 700 g de guisantes congelados
  • 180 g de cebolla
  • 100 g de puerro
  • 280 g de patatas
  • 20 g de aceite de oliva
  • 800 ml de caldo de verduras
  • 100 ml de nata para cocinar
  • 4 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
330 kcal
Proteínas
13.2 g
Hidratos
35.5 g
Grasas
11.4 g
Fibra
16.6 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Dorar el puerro

    Pica cebolla y puerro. Cocínalos con el aceite y una pizca de sal durante 9 minutos a fuego medio, hasta que estén blandos y algunos bordes empiecen a dorarse.

  2. 2

    Cocer la patata

    Añade los 280 g de patata en dados y el caldo. Cuece 13-15 minutos, hasta que la patata esté casi tierna.

  3. 3

    Incorporar los guisantes

    Agrega los guisantes directamente y cocina 5 minutos desde que el líquido recupere el hervor. Retira enseguida para preservar el color.

  4. 4

    Triturar, colar y servir

    Añade la nata, tritura inmediatamente y pasa por un colador fino sin forzar en exceso las pieles. Ajusta sal y pimienta y calienta solo lo necesario para servir, evitando una nueva cocción que apague el color.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Crema de guisantes

Los guisantes quedan duros después de cinco minutos, ¿cómo continúo?

Prueba varios y prolonga uno o dos minutos según tamaño y congelación. Retira en cuanto estén tiernos para proteger color y dulzor.

¿Qué aporta el colador después de triturar los guisantes?

La piel del guisante puede quedar perceptible en fragmentos diminutos. La malla aporta una sensación más fina sin añadir más grasa.

El verde se vuelve apagado al recalentar, ¿cómo puedo evitarlo?

Tritura y sirve pronto, calentando sin hervir. Si la preparas antes, enfríala rápidamente y recalienta solo la cantidad necesaria.

Curiosidades y más información sobre la receta

La patata recibe toda la ventaja de cocción

Sus dados hierven trece o quince minutos antes de los guisantes, que solo necesitan un tramo final breve. De este modo aporta cuerpo sin obligar a mantener la legumbre verde dentro del caldo hasta perder color. El tamaño de la patata también influye en esa ventaja inicial.

El reloj comienza cuando vuelve el hervor

Setecientos gramos congelados bajan notablemente la temperatura del caldo. Contar cinco minutos desde su incorporación sobrecocería unas veces y dejaría otras duras; esperar a la recuperación hace la indicación comparable y más precisa. El color se protege retirando la olla del calor enseguida.

Colar cambia textura, no sabor principal

La malla retiene pieles que incluso una batidora potente puede dejar perceptibles. La pulpa, el caldo y la nata atraviesan y conservan el gusto dulce del guisante, mientras la sensación en boca resulta mucho más uniforme. La crema vuelve al fuego solo durante el ajuste de temperatura.

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