Guisantes con chorizo
El dulzor de los guisantes encuentra un contraste directo en las rodajas de chorizo doradas, mientras cebolla y caldo forman una salsa corta teñida de pimentón. Reservar el embutido durante la cocción de la legumbre conserva mejor sus bordes y evita que se reseque. Al terminar, debe quedar humedad suficiente para envolver cada grano, pero no un fondo de sopa.
Resumen de la receta
Ingredientes
- 750 g de guisantes
- 240 g de chorizo
- 250 g de cebolla
- 10 g de ajo
- 300 ml de caldo de verduras bajo en sal
- 20 g de aceite de oliva
- 5 g de pimentón dulce
- 8 g de perejil
- 2 g de sal
- 0,2 g de pimienta negra
Valores nutricionales
- Calorías
- 442 kcal
- Proteínas
- 25.9 g
- Hidratos
- 25.3 g
- Grasas
- 25.6 g
- Fibra
- 10.7 g
Elaboración paso a paso
-
1
Cortar y organizar
Corta el chorizo en medias lunas de 1 cm y pica cebolla, ajo y perejil por separado. Mantén los guisantes congelados hasta el momento de usarlos, si eliges ese formato, para que no pierdan humedad.
-
2
Dorar el embutido
Calienta una sartén amplia a fuego medio y cocina el chorizo 3-4 minutos, girándolo para colorear ambas caras. Retíralo y conserva la grasa que haya soltado, siempre que no presente restos quemados.
-
3
Preparar el fondo
Añade el aceite, incorpora la cebolla y cocínala 10 minutos hasta que esté blanda. Agrega el ajo durante un minuto. Aparta del fuego, mezcla el pimentón y vierte inmediatamente el caldo para detener el tostado.
-
4
Cocer y reducir
Incorpora los guisantes, tapa y cocina 6-8 minutos desde que recupere el hervor. Destapa, devuelve el chorizo y reduce dos minutos hasta obtener una salsa corta. Prueba, utiliza solo la sal necesaria y termina con pimienta y perejil.
Preguntas frecuentes sobre la receta de Guisantes con chorizo
¿Puedo preparar la receta con guisantes frescos?
Sí; pruébalos desde los cinco minutos, porque el tamaño y la madurez modifican mucho el tiempo necesario.
El chorizo ha soltado demasiada grasa, ¿qué hago?
Retira una parte con cuchara antes de pochar la cebolla, conservando solo la necesaria para aromatizar el fondo.
¿Cómo recaliento los guisantes sin arrugarlos?
Hazlo tapado, a fuego bajo y con unas cucharadas de caldo, deteniéndote en cuanto todo esté bien caliente.
Curiosidades y más información sobre la receta
Dos cocciones protegen el contraste
El chorizo se dora con calor seco y los guisantes se ablandan en caldo. Mantener el embutido reservado durante esa segunda fase evita que pierda sus bordes tostados. El reencuentro final dura apenas lo necesario para integrar sabores y calentar las rodajas.
Congelado no significa peor para este plato
El guisante congelado puede pasar directamente a la sartén y permite cocinar esta fórmula fuera de temporada. Como enfría el caldo al entrar, el tiempo se cuenta desde que el hervor se recupera. Descongelarlo previamente favorece pérdidas de humedad y textura.
La sal depende del embutido y del caldo
Ambos ingredientes pueden aportar cantidades muy diferentes según la marca o elaboración. Los dos gramos reservados son un máximo razonable, no una obligación automática. Probar con el chorizo ya reincorporado evita corregir antes de conocer la sazón real del conjunto.
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