Imagen de la receta Sopa de guisantes

Sopa de guisantes

Los guisantes dan una sopa verde, dulce y ligera, con puerro y patata para aportar cuerpo. Una cocción corta conserva el color y el triturado se detiene en cuanto la textura queda lisa. La sopa queda cremosa pero vertible, con una densidad más ligera que un puré. La patata liga con discreción y los guisantes se cuecen solo al final para mantener dulzor vegetal y color vivo.

Resumen de la receta

Tiempo 35 min
Dificultad Fácil
Raciones 6
Por ración 230 kcal

Ingredientes

  • 800 g de guisantes congelados
  • 200 g de puerro
  • 200 g de patata
  • 1 litro de caldo de verduras sin sal
  • 30 g de aceite de oliva
  • 100 ml de nata
  • 8 g de sal
  • 2 g de pimienta negra
  • 10 g de hierbabuena

Valores nutricionales

Calorías
230 kcal
Proteínas
9 g
Hidratos
29 g
Grasas
9 g
Fibra
9 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Cortar y pochar

    Lava el puerro y córtalo en medias lunas finas. Pela la patata y córtala en dados de 1,5 cm. Pocha el puerro en aceite a fuego medio-bajo 8 minutos sin dorar.

  2. 2

    Cocer la base

    Añade patata y caldo, lleva a hervor y cuece 12-15 minutos, hasta que la patata se atraviese sin resistencia.

  3. 3

    Añadir los guisantes

    Incorpora los guisantes congelados y cuece 4-5 minutos desde que recupere el hervor. Deben estar tiernos y aún verdes.

  4. 4

    Triturar y ajustar

    Añade nata, sal, pimienta y hierbabuena. Tritura fino, cuela si quieres una textura sedosa y calienta sin hervir. Enfría las sobras rápidamente.

  5. 5

    Fijar color y densidad

    Tritura durante 60-90 segundos y pasa una cucharada por un plato: debe extenderse lentamente. Si está espesa, añade caldo caliente de 50 en 50 ml; si está líquida, reduce antes de incorporar la nata. Para un verde más vivo, enfría la olla sobre agua con hielo cuando no vaya a servirse enseguida.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Sopa de guisantes

¿Se puede servir fría?

Sí. Enfría en recipientes poco profundos, refrigera y ajusta sal y textura antes de servir porque el frío atenúa el sabor.

¿Guisante fresco o congelado?

Ambos sirven; el congelado es constante y entra directo en la olla. El fresco puede necesitar uno o dos minutos más según madurez.

¿Cómo hacerla sin lácteos?

Omite la nata y emulsiona con 15 g extra de aceite de oliva al triturar; corrige el caldo para mantener cuerpo.

¿Por qué pierde el color al día siguiente?

El calor residual y el recalentado prolongado degradan el verde. Enfría rápido y calienta solo la ración necesaria sin dejarla hervir.

Curiosidades y más información sobre la receta

Guisante congelado

Se recoge y congela pronto, por lo que permite una sopa estable todo el año sin necesitar descongelación previa.

Una cocción escalonada

Puerro, patata y guisante no entran juntos: el puerro necesita sudar, la patata ablandarse y el guisante apenas cocerse. Ese orden evita sacrificar color para conseguir patata tierna.

Servicio y frío

Hierbabuena, yogur o picatostes funcionan como contraste. Refrigerada en menos de dos horas, se conserva tres días; también puede servirse fría, ajustando sal y densidad después de enfriar.

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