Imagen de la receta Arroz integral

Arroz integral

El arroz integral queda suelto, con un sabor suave a cereal y una textura más firme que la del arroz blanco. Cocerlo en abundante agua permite probar el grano y escurrirlo justo cuando el centro está tierno, sin depender de una proporción fija de líquido.

Resumen de la receta

Tiempo 50 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 220 kcal

Ingredientes

  • 240 g de arroz integral sin precocer
  • 2 l de agua, más un poco si hace falta
  • 4 g de sal

Valores nutricionales

Calorías
220 kcal
Proteínas
4.5 g
Hidratos
43.6 g
Grasas
1.9 g
Fibra
2.2 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Lavar el grano

    Pon el arroz en un colador fino y acláralo bajo el grifo. Mientras tanto, lleva el agua a ebullición en una olla y añade la sal.

  2. 2

    Cocer y probar

    Incorpora el arroz y remueve una vez para soltar los granos. Mantén un hervor suave, con la olla destapada, durante unos 35-40 minutos. Comprueba también el tiempo del envase: algunas variedades necesitan bastante menos. Empieza a probarlo 5 minutos antes del tiempo indicado. El centro debe estar tierno, aunque la cubierta conserve cierta firmeza. Si baja mucho el agua, añade más agua caliente para mantenerlo cubierto.

  3. 3

    Escurrir y servir

    Vuelca el arroz en el colador y deja escurrir un minuto. Devuélvelo a la olla vacía, tapa y deja reposar 5 minutos fuera del fuego. Separa los granos con un tenedor y reparte como guarnición para cuatro personas.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Arroz integral

¿Hay que remojarlo?

No para esta cocción, aunque un remojo previo puede acortar el tiempo según la variedad.

¿Por qué tarda más que el blanco?

El salvado exterior dificulta la entrada de agua y conserva una textura más firme.

¿Puedo congelarlo?

Sí. Enfríalo rápidamente, congela porciones y recalienta hasta que estén muy calientes.

Curiosidades y más información sobre la receta

El salvado permanece en el grano

A diferencia del arroz blanco, conserva sus capas exteriores y por eso ofrece más fibra, sabor a cereal y una mordida marcada. Esa estructura explica también su cocción más prolongada. El color más oscuro y el aroma a nuez son también características naturales.

Agua abundante frente a absorción

Cocer como pasta permite probar y escurrir en el momento preciso, una ventaja cuando la variedad no resulta familiar. La contrapartida es vigilar que siempre permanezca sumergido y escurrirlo sin demora. Este sistema resulta especialmente práctico cuando se cambia de marca o cosecha.

Reposo después del colador

Volverlo a la olla caliente y tapar cinco minutos distribuye la humedad del centro hacia la superficie. Después se airea con tenedor para separar los granos sin aplastarlos. El reposo no sustituye la cocción: el centro debe estar tierno antes de escurrir.

Otras recetas de Cocción

A nadie le amarga un dulce

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.