Arroz caldoso de cigalas

Arroz caldoso con cigalas

Las cigalas aportan al arroz dos registros: las cabezas enriquecen el caldo y las colas se mantienen enteras para ofrecer una carne jugosa. El grano se cuece sobre un sofrito reducido y con líquido abundante. El plato se sirve inmediatamente, todavía fluido y con las cigalas incorporadas en los últimos minutos.

Resumen de la receta

Tiempo 55 min
Dificultad Media
Raciones 4
Por ración 495 kcal

Ingredientes

  • 8 cigalas grandes
  • 320 g de arroz redondo
  • 1,6 litros de caldo de pescado
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 200 g de tomate triturado
  • 100 ml de vino blanco
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • unas hebras de azafrán
  • sal

Valores nutricionales

Calorías
495 kcal
Proteínas
29 g
Hidratos
57 g
Grasas
16 g
Fibra
4 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Reforzar el caldo

    Separa cuatro cabezas, sofríelas con aceite, añade el caldo, cuece 12 minutos y cuela. Reserva las colas.

  2. 2

    Preparar el sofrito

    Pocha cebolla, pimiento y ajo; añade tomate, reduce y deja evaporar el vino.

  3. 3

    Cocer el arroz

    Añade arroz, azafrán y caldo caliente y cuece entre 16 y 18 minutos.

  4. 4

    Añadir las cigalas

    Incorpora las colas reservadas y las cigalas enteras durante los últimos cuatro minutos.

  5. 5

    Servir

    Ajusta con caldo caliente y lleva a la mesa sin reposo prolongado.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Arroz caldoso con cigalas

¿Puede usarse fumet congelado?

Sí, descongelado y llevado a hervor antes de añadirlo.

¿Puede quedar seco?

Sí; incorpora más caldo caliente justo antes de servir.

¿Qué piezas se presentan enteras?

Cuatro cigalas pueden dejarse enteras y el resto usarse para reforzar el caldo.

Curiosidades y más información sobre la receta

Dos usos para la cigala

Parte del marisco construye el caldo y otra parte llega reconocible al plato. Así se obtiene intensidad sin someter todas las colas a una cocción larga.

Servir sin espera

El arroz caldoso no estabiliza su textura. Cada minuto de reposo reduce el líquido disponible, por lo que los platos deben estar preparados antes de apagar el fuego.

Colas peladas y piezas enteras

Las colas reservadas para comer no se cuecen durante la preparación del caldo. Al añadirlas al arroz, conviene comprobar por separado las peladas y las enteras: el grosor y el caparazón pueden hacer que no alcancen el punto al mismo tiempo.

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