Imagen de la receta Caldo de verduras casero

Caldo de verduras casero

El puerro, la zanahoria y la cebolla aportan un sabor suave y ligeramente dulce a este caldo vegetal. El apio y el laurel completan el aroma sin dominarlo. Se sirve colado, con una textura ligera, y resulta útil como base para arroces y cremas además de poder tomarse caliente.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 5 min
Dificultad Fácil
Raciones 6
Por ración 15 kcal

Ingredientes

  • 250 g de zanahoria pelada
  • 200 g de puerro limpio
  • 200 g de cebolla pelada
  • 150 g de nabo pelado
  • 80 g de apio limpio
  • 5 g de perejil fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 0,5 g de pimienta negra en grano
  • 4 g de sal
  • 2 litros de agua fría

Valores nutricionales

Calorías
15 kcal
Proteínas
0.5 g
Hidratos
1.2 g
Grasas
0.8 g
Fibra
0.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Trocear las verduras

    Corta las zanahorias y el nabo en dados de unos 2 cm, el puerro y el apio en rodajas gruesas y la cebolla en gajos. Pon todo en una olla de unos 4 litros.

  2. 2

    Añadir agua y aromáticos

    Incorpora el perejil, el laurel y la pimienta y cubre con los 2 litros de agua fría. Calienta a fuego medio-alto hasta que aparezcan las primeras burbujas, unos 10-15 minutos.

  3. 3

    Cocer las verduras

    Baja el fuego y deja cocer 40 minutos con la tapa entreabierta. Mantén un hervor suave. Las verduras deben quedar muy tiernas y el líquido adquirir su aroma y un color dorado tenue.

  4. 4

    Filtrar y terminar

    Cuela el caldo sin triturar ni aplastar las verduras. Debes obtener aproximadamente 1,5 litros. Si hay menos, completa con agua y hierve un minuto; si sobra, reduce unos minutos. Añade la sal y reparte en seis porciones de 250 ml de caldo colado. Las verduras se retiran y no forman parte de estas raciones.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Caldo de verduras casero

¿Se pueden dorar las verduras antes de añadir agua?

Sí, pero obtendrías un caldo más oscuro y tostado. Esta fórmula parte en frío para conservar un perfil suave, limpio y versátil.

¿Qué verdura conviene evitar en un caldo neutro?

Crucíferas intensas como brócoli o col pueden dominar y desarrollar aromas fuertes al hervir. Úsalas solo si ese carácter encaja con el destino final.

El caldo sabe poco después de colar, ¿cómo se concentra?

Redúcelo unos minutos sin sal hasta alcanzar el sabor deseado y vuelve a medir. Sazona únicamente cuando el volumen definitivo esté claro.

Curiosidades y más información sobre la receta

Las verduras no necesitan horas de extracción

Sus tejidos se ablandan y liberan compuestos aromáticos con rapidez. Cuarenta minutos desde el hervor producen una base vegetal definida sin llevar puerro, apio o perejil hacia sabores excesivamente cocidos. Ese tamaño expone suficiente superficie sin convertir la verdura en pequeños restos.

Una selección corta mantiene el fondo versátil

Zanahoria, cebolla y puerro aportan dulzor; nabo y apio introducen notas más terrosas y frescas. Laurel, perejil y pimienta completan el perfil sin asociarlo a una única receta posterior. El nabo añade un fondo terroso que equilibra el dulzor de zanahoria y cebolla.

Colar conserva la diferencia entre caldo y crema

El objetivo es un líquido ligero, no aprovechar la pulpa dentro de estas seis raciones. Dejar escurrir sin presión retiene las partículas grandes y permite usar el resultado en arroces o sopas claras. Las verduras cocidas pueden aprovecharse aparte, aunque ya han cedido mucho sabor.

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