Imagen de la receta Grelos con garbanzos

Grelos con garbanzos

Un sofrito de tomate y pimentón da profundidad a este guiso vegetal, pero son los grelos quienes aportan el contrapunto ligeramente amargo a la cremosidad del garbanzo. La legumbre ya cocida se incorpora tarde para conservar la piel y una pequeña parte se tritura para ligar. Debe quedar caldoso, no líquido, con la verdura reconocible en cada cucharada.

Resumen de la receta

Tiempo 60 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 429 kcal

Ingredientes

  • 700 g de garbanzos cocidos
  • 600 g de grelos limpios
  • 220 g de cebolla
  • 12 g de ajo
  • 250 g de tomate triturado
  • 650 ml de caldo de verduras
  • 35 g de aceite de oliva
  • 5 g de pimentón
  • 2 hojas de laurel
  • 4 g de sal

Valores nutricionales

Calorías
429 kcal
Proteínas
22.1 g
Hidratos
45.3 g
Grasas
14.1 g
Fibra
20.3 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar la verdura y la legumbre

    Lava los grelos en varias aguas, elimina los tallos duros y trocea las hojas grandes. Escurre y enjuaga los garbanzos cocidos sin frotarlos. Pica finamente cebolla y ajo para que se integren en el fondo.

  2. 2

    Formar el sofrito

    Calienta el aceite y cocina la cebolla con una pizca de sal durante 12 minutos a fuego medio-bajo. Añade el ajo un minuto y el tomate ocho minutos más. Aparta la cazuela, incorpora el pimentón y remueve antes de que pueda tostarse.

  3. 3

    Cocer los grelos

    Vierte el caldo, agrega el laurel y lleva a un hervor suave. Incorpora los grelos por tandas y cuece unos 12 minutos, hasta que los tallos tiernos cedan al morder pero las hojas no estén deshechas.

  4. 4

    Ligar con garbanzos

    Añade los garbanzos y cocina 10 minutos a fuego bajo. Tritura un cucharón con parte del caldo, devuélvelo y mueve la cazuela por las asas. Retira el laurel, ajusta la sal y reposa cinco minutos antes de repartir.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Grelos con garbanzos

¿Sirven grelos congelados para este guiso?

Sí; añádelos sin descongelar y reduce algo el caldo inicial, porque suelen liberar más agua que un manojo fresco bien escurrido.

El caldo queda demasiado espeso al reposar, ¿cómo lo corrijo?

Incorpora pequeñas cantidades de caldo caliente, mueve la cazuela suavemente y vuelve a comprobar la sal antes de servir.

¿Se puede preparar el plato el día anterior?

Sí; enfríalo pronto, refrigéralo tapado y recaliéntalo a fuego suave, añadiendo caldo si la legumbre ha absorbido demasiado.

Curiosidades y más información sobre la receta

El amargor equilibra la legumbre

El garbanzo cocido aporta una textura mantecosa y un sabor relativamente dulce. Los grelos introducen una nota vegetal más intensa que evita un guiso plano. Escaldarlos aparte reduce esa personalidad, por lo que conviene probar primero el manojo y decidir según su madurez.

Una ligazón hecha con el propio plato

Al triturar garbanzos con caldo se liberan sólidos que espesan sin harina ni pan. La operación se hace al final, cuando el sofrito ya está reducido, para poder medir la densidad real. Tras el reposo la salsa ganará todavía algo más de cuerpo.

Pimentón protegido del calor directo

La cazuela se aparta antes de añadirlo porque el polvo fino se quema con rapidez sobre el aceite caliente. El caldo entra inmediatamente después y reparte color y aroma por el guiso. Este gesto evita el amargor tostado que competiría con el propio grelo.

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