Imagen de la receta Grelos salteados con ajo

Grelos salteados con ajo

El escaldado breve ablanda los tallos y fija una base uniforme antes de que los grelos pasen a la sartén. Allí encuentran ajo dorado, aceite y un toque de pimentón añadido fuera del fuego. El secreto no está en cocinar mucho, sino en escurrir a conciencia: sin agua sobrante, la verdura se saltea y concentra su sabor en lugar de cocerse de nuevo.

Resumen de la receta

Tiempo 30 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 143 kcal

Ingredientes

  • 700 g de grelos limpios
  • 20 g de ajo
  • 35 g de aceite de oliva
  • 3 g de pimentón dulce
  • 3 g de sal

Valores nutricionales

Calorías
143 kcal
Proteínas
5.4 g
Hidratos
4.8 g
Grasas
9.4 g
Fibra
7.1 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Limpiar y trocear

    Lava los grelos en varias aguas hasta que no quede tierra. Retira flores, hojas estropeadas y tallos fibrosos; corta las partes tiernas en trozos de 5-6 cm. Pela los ajos y córtalos en láminas regulares.

  2. 2

    Escaldar la verdura

    Pon agua abundante a hervir con la sal e incorpora primero los tallos más gruesos. Añade las hojas y cuece 5-7 minutos, hasta que cedan sin perder completamente la textura. Escurre de inmediato.

  3. 3

    Eliminar el exceso de agua

    Deja los grelos en un colador y, cuando puedan manipularse, presiónalos suavemente por porciones. No los retuerzas ni formes una masa compacta; deben quedar sueltos, pero sin agua capaz de enfriar la sartén.

  4. 4

    Saltear y aliñar

    Calienta el aceite a fuego medio, dora el ajo hasta un tono pajizo y añade los grelos. Saltéalos cinco minutos, separándolos con pinzas. Aparta del fuego, incorpora el pimentón, mezcla bien y sirve enseguida.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Grelos salteados con ajo

¿Es imprescindible escaldar los grelos antes de saltearlos?

Con hojas muy jóvenes no siempre, pero el escaldado asegura que tallos y hojas queden tiernos durante un salteado necesariamente corto.

¿Por qué el pimentón se incorpora fuera del fuego?

Su molienda fina se quema deprisa en aceite caliente; el calor residual basta para liberar aroma sin volverlo oscuro y amargo.

Los grelos sueltan agua en la sartén, ¿tienen arreglo?

Sube el fuego, sepáralos y deja evaporar antes de añadir pimentón, evitando prolongar tanto que la verdura pierda textura.

Curiosidades y más información sobre la receta

Escaldar y saltear cumplen funciones distintas

El agua caliente ablanda de manera homogénea y reduce la aspereza de los tallos. La sartén no pretende repetir esa cocción, sino evaporar humedad y adherir el aceite aromatizado. Saltarse el escurrido mezcla ambas fases y produce una verdura hervida con ajo flotante.

El ajo marca el límite del aceite

Las láminas deben quedar doradas y aromáticas, nunca marrones. Una vez alcanzado el tono pajizo, los grelos enfrían el recipiente y frenan el avance. Si la sartén estuviera demasiado caliente, retirar el ajo permite conservarlo para el acabado.

Una guarnición de sabor decidido

La combinación acompaña bien alimentos suaves o preparaciones de cerdo porque aporta amargor, ajo y pimentón sin salsa abundante. También puede servirse sobre una patata cocida. En ese caso conviene mantener los grelos algo húmedos para que el aceite alcance la guarnición.

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