Imagen de la receta Cachelos

Cachelos

Los cachelos quedan tiernos y ligeramente harinosos, con el sabor de la patata cocida sin más aliño. Se sirven calientes como guarnición. Cocer las piezas con piel y dejarlas escurrir unos minutos ayuda a que lleguen a la mesa sin agua suelta.

Resumen de la receta

Tiempo 50 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 198 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de patatas medianas de tamaño parecido, con piel
  • 15 g de sal
  • agua para cubrir, unos 2 litros

Valores nutricionales

Calorías
198 kcal
Proteínas
5.6 g
Hidratos
40.5 g
Grasas
0.5 g
Fibra
4.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Lavar las patatas

    Lava las patatas bajo el grifo y frota la piel para quitar la tierra. Escoge piezas de unos 150 g para que se hagan a la vez. Déjalas enteras y ponlas en una olla donde quepan sin apretarlas.

  2. 2

    Cocer

    Cubre con agua fría hasta superar las patatas un par de centímetros y añade la sal. Lleva a ebullición, baja a fuego medio y cocina a hervor suave durante 25-35 minutos desde que hierva.

  3. 3

    Comprobar y escurrir

    Pincha la patata más grande con una brocheta: debe llegar al centro sin encontrar resistencia. Escurre toda el agua, devuelve las patatas a la olla ya fuera del fuego y cubre con un paño limpio durante cinco minutos para que pierdan la humedad superficial.

  4. 4

    Pelar y servir

    Cuando puedas sujetarlas sin quemarte, retira la piel y parte las patatas en dos o cuatro trozos. Reparte entre cuatro platos y sirve calientes.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Cachelos

¿Qué patata da un cachelo más harinoso?

Una variedad rica en almidón y adecuada para cocer ofrece ese interior. Evita piezas nuevas muy cerosas si buscas una textura que absorba bien los jugos.

La piel se abre durante la cocción, ¿debo retirarla?

No necesariamente. Reduce el hervor y termina hasta que el centro esté tierno; pela con cuidado después de escurrir para no deshacer la pieza.

¿Se pueden mantener calientes dentro del agua?

No conviene. Seguirían absorbiendo humedad y pasándose. Es mejor escurrirlas, dejar salir el vapor y servirlas sin una espera prolongada.

Curiosidades y más información sobre la receta

El tamaño semejante sustituye a cortar antes

Piezas de unos ciento cincuenta gramos avanzan hacia el centro a una velocidad comparable. Mantenerlas enteras y con piel limita la absorción directa de agua y conserva mejor su sabor propio. El tamaño aproximado de ciento cincuenta gramos ofrece una referencia práctica.

El secado final mejora una guarnición sencilla

Después de escurrir todavía queda humedad sobre la superficie. Cinco minutos bajo un paño limpio permiten que el calor residual la convierta en vapor sin devolver gotas a la patata. El paño absorbe vapor sin encerrar condensación sobre la piel recién cocida.

La piel protege durante la olla

Aunque se retire antes de servir, funciona como barrera mientras la patata se ablanda. Cocer las piezas ya peladas o cortadas expondría más almidón al agua y modificaría el resultado previsto. Partirlas solo al final evita que absorban agua por superficies de corte.

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