Imagen de la receta Croquetas de queso de tetilla

Croquetas de queso de tetilla

El queso Tetilla deja un interior suave, de sabor lácteo y textura fundente. Se incorpora al final, cortado pequeño, para que se mezcle con la bechamel sin someterlo a una cocción larga. Estas croquetas destacan por la diferencia entre una corteza ligera y una masa cremosa de sabor delicado.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 25 min
Dificultad Media
Raciones 6
Por ración 507 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 200 g de queso Tetilla sin corteza
  • 600 ml de leche entera
  • 80 g de harina de trigo
  • 50 g de mantequilla
  • 80 g de cebolla pelada
  • 10 g de aceite de oliva
  • 2 g de sal, ajustar según el relleno
  • 0,3 g de pimienta negra

Para el empanado

  • 40 g de harina de trigo
  • 2 huevos medianos, unos 100 g sin cáscara
  • 200 g de pan rallado
  • 700 ml de aceite de girasol para freír

Valores nutricionales

Calorías
507 kcal
Proteínas
15.8 g
Hidratos
33 g
Grasas
34 g
Fibra
1.6 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar el relleno

    Retira por completo la corteza y corta el queso en dados pequeños. Reserva en frío. Utiliza los 10 g de aceite con la mantequilla en el siguiente paso.

  2. 2

    Hacer la bechamel

    Pica muy fina la cebolla. En una cazuela ancha, cocínala con la mantequilla y los 10 g de aceite 8 minutos a fuego medio-bajo. Añade los 80 g de harina y remueve 3 minutos sin que se oscurezca. Incorpora la leche templada en varias adiciones, batiendo para deshacer los grumos.

  3. 3

    Ligar la masa

    Cocina a fuego medio-bajo 15-20 minutos, removiendo el fondo y las esquinas con una espátula. Aparta del fuego, añade el queso Tetilla y remueve hasta integrarlo. Calienta un minuto a fuego bajo si aún quedan dados sin fundir. Añade la pimienta y prueba antes de incorporar la sal. La masa debe quedar espesa y dejar un surco visible al pasar la espátula.

  4. 4

    Enfriar de forma uniforme

    Extiende en una fuente poco profunda, en una capa de unos 2 cm. Deja perder el calor fuerte durante 30 minutos como máximo y cubre la superficie con film apto para alimentos. Refrigera a 4 °C durante al menos 4 horas, hasta que toda la masa esté firme y fría.

  5. 5

    Formar y empanar

    Divide la masa en 24 porciones iguales: corresponden a 4 croquetas por ración. Forma cilindros de unos 5 cm, sin grietas. Pasa por una capa fina de harina, huevo batido y pan rallado. Presiona suavemente para sellar toda la superficie. Desecha el huevo y el empanado sobrantes que hayan tocado la masa. Refrigera 30 minutos más.

  6. 6

    Freír y escurrir

    Calienta el aceite en un cazo de 18-20 cm hasta 175-180 °C, sin llenarlo más de la mitad. Fríe en cuatro tandas de 6 unidades durante 4-5 minutos, girándolas si no quedan sumergidas y manteniendo las demás en la nevera. Deben quedar doradas y alcanzar 74 °C en el centro. Comprueba la primera tanda y prolonga la cocción si hace falta, bajando el aceite a 170 °C si se dora demasiado rápido. Recupera la temperatura entre tandas. Escurre brevemente sobre papel y sirve sin amontonar.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Croquetas de queso de tetilla

Quedan pequeños dados visibles después de remover, ¿debo hervir la masa?

No. Calienta un minuto a fuego bajo mientras remueves; hervir con fuerza favorece la separación grasa y no mejora el sabor del queso.

¿La corteza del queso Tetilla cambiaría mucho el resultado?

Sí, aporta una textura más resistente y puede dejar puntos sin fundir. La elaboración está calculada con doscientos gramos de queso completamente limpio.

Las croquetas se abren apenas entran en el aceite, ¿cuál es la causa?

Revisa que estuvieran frías, sin grietas y bien empanadas. También confirma que el aceite alcanzara la temperatura antes de cargar la tanda.

Curiosidades y más información sobre la receta

El carácter lácteo pide una condimentación discreta

Queso Tetilla, leche y mantequilla construyen un relleno suave en el que una pimienta excesiva se percibe enseguida. Probar tras fundir el queso permite ajustar sin perder el perfil delicado que diferencia estas croquetas. La pimienta medida queda como fondo y no como aroma principal.

El calor residual realiza casi todo el trabajo

Al terminar la bechamel, la mezcla puede fundir los dados pequeños con la cazuela ya apartada. Este método limita la exposición del queso al fuego y ayuda a conservar una masa homogénea, brillante y sin grasa separada. El último minuto es opcional y debe mantenerse siempre bajo control.

La corteza crujiente encierra un interior muy fundente

El queso vuelve a ablandarse intensamente durante la fritura aunque la masa estuviera firme en frío. Un formado sin fisuras, media hora adicional de nevera y tandas pequeñas crean la barrera necesaria para contenerlo. El aceite recupera temperatura antes de recibir las seis piezas siguientes.

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