Imagen de la receta Mero al horno

Mero al horno

El mero al horno se asa sobre patatas y cebolla, que recogen sus jugos y quedan tiernas en el fondo de la fuente. El pescado se incorpora cuando la guarnición está casi cocinada, porque no necesita permanecer en el horno tanto tiempo como las patatas. Las porciones limpias de lomo permiten repartirlo sin hueso central y comprobar el punto con facilidad. Una cantidad moderada de agua mantiene húmeda la base sin convertir el asado en un guiso caldoso, y el perejil se añade al salir del horno.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 5 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 477.2 kcal

Ingredientes

  • 800 g de lomo de mero limpio, sin piel ni espinas, en 4 porciones de 3 cm de grosor
  • 800 g de patatas peladas
  • 250 g de cebolla
  • 45 g de aceite de oliva
  • 150 ml de agua
  • 15 g de zumo de limón
  • 5 g de perejil fresco
  • 6 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
477.2 kcal
Proteínas
41.5 g
Hidratos
38.5 g
Grasas
16.4 g
Fibra
4.7 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar la fuente

    Precalienta el horno a 200 °C, calor arriba y abajo. Corta las patatas en rodajas de 4 mm y la cebolla en juliana fina. Ponlas en una fuente de unos 35 × 25 cm con 30 g de aceite, 3 g de sal y los 150 ml de agua. Mezcla y extiende en una capa de grosor uniforme.

  2. 2

    Adelantar las patatas

    Cubre la fuente con aluminio y hornea 25 minutos en la zona media-baja. Retira el aluminio, mezcla con cuidado y cocina 8–10 minutos más. Comprueba que una brocheta atraviese las patatas con poca resistencia. Si siguen duras, prolonga esta fase antes de añadir el pescado.

  3. 3

    Incorporar el mero

    Revisa las espinas del mero, seca y sazona con los 3 g de sal restantes y la pimienta. Coloca las cuatro porciones sobre las patatas sin superponerlas. Reparte los 15 g de aceite restantes por la superficie. Si la fuente ha quedado completamente seca, añade un pequeño chorro de agua caliente por un lateral.

  4. 4

    Asar hasta que el centro esté jugoso

    Hornea 12–16 minutos a 200 °C, según el grosor. Comprueba a partir del minuto 12 que el centro esté opaco y se abra en lascas húmedas. Usa un termómetro para verificar 63 °C en la parte más gruesa. No es necesario dar la vuelta a los lomos; evita prolongar el horno solo para conseguir más color en el pescado.

  5. 5

    Terminar y repartir

    Saca la fuente y añade el zumo de limón y el perejil lavado y picado. Deja reposar 2 minutos. Reparte un lomo con una cuarta parte de las patatas y la cebolla y recoge los jugos del fondo para repartirlos entre los platos.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Mero al horno

¿Puedo usar mero congelado?

Sí, descongélalo por completo en la nevera y sécalo. Respeta el grosor indicado y comprueba antes de terminar el tiempo máximo. Si suelta mucho líquido, sirve el pescado y concentra el fondo solo, sin devolver los lomos al horno.

¿Qué pasa si corto las patatas más gruesas?

Necesitarán más tiempo antes de añadir el mero. No compenses dejando el pescado desde el principio, porque puede secarse mientras la patata sigue dura. La prueba con brocheta al final de la primera fase es la referencia útil.

¿Qué hago si las patatas necesitan más dorado?

Retira los lomos ya cocidos, mantenlos tapados y devuelve la fuente al horno. Así terminas la guarnición sin secar innecesariamente el pescado.

Curiosidades y más información sobre la receta

El fondo de la fuente también cocina

El pequeño volumen de agua y la cubierta inicial ayudan a ablandar las patatas sin gastar mucho aceite. Al destapar, parte de ese líquido se evapora y la superficie empieza a dorarse. El pescado entra después y aporta sus propios jugos, que se mezclan con la cebolla y permiten servir el plato sin preparar una salsa aparte.

El horneado se organiza en dos fases

Patata y cebolla entran primero porque necesitan más tiempo. El mero se incorpora cuando la guarnición está casi tierna y solo requiere completar su centro. Esta secuencia protege la jugosidad del pescado sin renunciar a unas patatas cocinadas de manera uniforme.

El grosor importa más que el peso total

Una pieza alta tarda más que otra extendida aunque ambas pesen lo mismo. Distribuir porciones de altura semejante y comprobar primero la más fina permite retirarlas por separado si hace falta, evitando que el reloj sea la única referencia.

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