Imagen de la receta Champiñones al ajillo

Champiñones al ajillo

El ajo dorado, el perejil y un punto de cayena acompañan a los champiñones en una salsa corta de vino blanco. Las láminas quedan tiernas, pero conservan algo de cuerpo. Se sirven recién hechos, con el jugo reducido lo suficiente para que no forme un caldo abundante en el plato.

Resumen de la receta

Tiempo 30 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 150 kcal

Ingredientes

  • 600 g de champiñones limpios
  • 20 g de ajo pelado
  • 40 g de aceite de oliva
  • 80 ml de vino blanco
  • 8 g de perejil fresco
  • 1 cayena pequeña
  • 4 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
150 kcal
Proteínas
3.1 g
Hidratos
7.5 g
Grasas
10.5 g
Fibra
3.9 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Laminar y secar

    Limpia los champiñones y corta solo el extremo terroso de los pies. Sécalos y lamínalos a unos 5 mm. Corta el ajo en láminas finas y pica el perejil.

  2. 2

    Aromatizar el aceite

    Pon el aceite, el ajo y la cayena en una sartén de 28-30 cm. Calienta a fuego medio durante 2-3 minutos. En cuanto el ajo tome un tono rubio claro, retíralo con la cayena a un plato para evitar que se queme mientras se hacen los champiñones.

  3. 3

    Cocinar los champiñones

    Sube a fuego medio-alto, incorpora los champiñones y cocina 8-10 minutos, removiendo para que pierdan agua. Añade la sal y la pimienta. Deben reducir su volumen y quedar tiernos.

  4. 4

    Reducir el vino

    Incorpora el vino y devuelve el ajo y la cayena. Cocina destapado otros 5-6 minutos a fuego medio-alto, hasta que quede una pequeña cantidad de jugo. Retira la cayena, añade el perejil y mezcla fuera del fuego. Reparte en cuatro raciones y sirve caliente.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Champiñones al ajillo

Los champiñones hierven en su agua, ¿cómo recupero el salteado?

Mantén fuego medio-alto y una sartén amplia hasta que el líquido se evapore. No añadas el vino mientras todavía exista un charco abundante.

¿La cayena debe romperse antes de cocinar?

No si buscas un picante moderado y fácil de retirar. Partirla libera semillas y hace mucho menos previsible la intensidad del plato.

El ajo está dorado antes de añadir los champiñones, ¿lo dejo dentro?

Retíralo como indica la receta. Volverá con el vino y aportará sabor sin soportar todos los minutos de calor alto.

Curiosidades y más información sobre la receta

El ajillo se protege durante el salteado

Ajo y cayena aromatizan el aceite al principio, pero salen antes de aumentar la temperatura. Los champiñones pueden entonces evaporar agua y dorarse sin convertir unas láminas delicadas de ajo en fragmentos negros. Los sombreros y pies quedan así con un grosor parecido en cada lámina.

Agua vegetal y vino se reducen en fases distintas

Primero desaparece el líquido que sueltan los champiñones; después entran ochenta mililitros de vino. Mantener ese orden evita sumar dos fuentes de humedad y prolongar la cocción hasta perder textura. Retirarlos temporalmente permite elevar el fuego sin convertir el ajo en amargo.

El jugo final debe acompañar, no sumergir

Una pequeña cantidad recoge aceite, vino y sabor de las setas y puede servirse con ellas. Si forma caldo abundante, todavía necesita evaporación antes de añadir el perejil fresco. El perejil fuera del fuego mantiene un color vivo sobre el tono oscuro.

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