Imagen de la receta Croquetas de bonito

Croquetas de bonito

Las lascas de bonito conservan su presencia dentro de estas croquetas, de sabor suave a pescado y corteza crujiente. El bonito fresco se cocina brevemente antes de incorporarlo a la masa para poder retirar cualquier espina y repartirlo bien. La bechamel envuelve el pescado sin convertir el relleno en un puré.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 30 min
Dificultad Media
Raciones 6
Por ración 455 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 300 g de bonito fresco limpio, sin piel ni espinas
  • 600 ml de leche entera
  • 80 g de harina de trigo
  • 50 g de mantequilla
  • 80 g de cebolla pelada
  • 10 g de aceite de oliva
  • 2 g de sal, ajustar según el relleno
  • 0,3 g de pimienta negra

Para el empanado

  • 40 g de harina de trigo
  • 2 huevos medianos, unos 100 g sin cáscara
  • 200 g de pan rallado
  • 700 ml de aceite de girasol para freír

Valores nutricionales

Calorías
455 kcal
Proteínas
20 g
Hidratos
33 g
Grasas
26.3 g
Fibra
1.6 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar el relleno

    Corta el bonito en dados de 1 cm. Saltéalo en los 10 g de aceite durante 3 minutos a fuego medio-alto. Retira, desmenuza y comprueba que no queden espinas. Reserva el pescado y su jugo.

  2. 2

    Hacer la bechamel

    Pica muy fina la cebolla. En una cazuela ancha, cocínala con la mantequilla 8 minutos a fuego medio-bajo. Añade los 80 g de harina y remueve 3 minutos sin que se oscurezca. Incorpora la leche templada en varias adiciones, batiendo para deshacer los grumos.

  3. 3

    Ligar la masa

    Cocina a fuego medio-bajo 15-20 minutos, removiendo el fondo y las esquinas con una espátula. Agrega el bonito y su jugo cuando la bechamel haya espesado. Remueve 5 minutos más, sin triturar las lascas. Añade la pimienta y prueba antes de incorporar la sal. La masa debe quedar espesa y dejar un surco visible al pasar la espátula.

  4. 4

    Enfriar de forma uniforme

    Extiende en una fuente poco profunda, en una capa de unos 2 cm. Deja perder el calor fuerte durante 30 minutos como máximo y cubre la superficie con film apto para alimentos. Refrigera a 4 °C durante al menos 4 horas, hasta que toda la masa esté firme y fría.

  5. 5

    Formar y empanar

    Divide la masa en 24 porciones iguales: corresponden a 4 croquetas por ración. Forma cilindros de unos 5 cm, sin grietas. Pasa por una capa fina de harina, huevo batido y pan rallado. Presiona suavemente para sellar toda la superficie. Desecha el huevo y el empanado sobrantes que hayan tocado la masa. Refrigera 30 minutos más.

  6. 6

    Freír y escurrir

    Calienta el aceite en un cazo de 18-20 cm hasta 175-180 °C, sin llenarlo más de la mitad. Fríe en cuatro tandas de 6 unidades durante 4-5 minutos, girándolas si no quedan sumergidas y manteniendo las demás en la nevera. Deben quedar doradas y alcanzar 74 °C en el centro. Comprueba la primera tanda y prolonga la cocción si hace falta, bajando el aceite a 170 °C si se dora demasiado rápido. Recupera la temperatura entre tandas. Escurre brevemente sobre papel y sirve sin amontonar.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Croquetas de bonito

¿Puede utilizarse bonito en conserva en lugar de fresco?

Cambiarían humedad, sal y textura, por lo que no es una sustitución directa. Esta proporción y los valores corresponden a bonito fresco cocinado brevemente.

El bonito queda seco dentro de la croqueta, ¿qué pudo pasar?

Se cocinó demasiado antes de la bechamel o durante una fritura prolongada. Saltéalo tres minutos y mantén el aceite entre 175 y 180 °C.

La masa no muestra lascas al partirla, ¿cómo se evita?

Desmenuza sin triturar e incorpora cuando la bechamel ya espese. Remueve lo justo para repartir y no para deshacer completamente el pescado.

Curiosidades y más información sobre la receta

El bonito recibe tres fases de calor muy diferentes

Un salteado corto permite revisar espinas y generar jugo; cinco minutos dentro de la bechamel integran sabor; la fritura final calienta el centro. Prolongar la primera fase dejaría poca humedad para soportar las siguientes. Cada dado debe volverse opaco sin formar una costra seca.

El jugo del salteado pertenece a la masa

Los dados liberan una pequeña cantidad de líquido sabroso que se reserva junto a las lascas. Incorporarlo cuando la bechamel ya tiene cuerpo evita desperdiciar sabor sin alterar de manera imprevisible una salsa todavía líquida. El jugo nunca se añade si contiene agua abundante de la sartén.

Una fritura estable protege el interior

Seis croquetas frías reducen la temperatura del aceite menos que una tanda abarrotada. Recuperar 175–180 °C entre grupos fija pronto el empanado y limita el tiempo que el bonito permanece calentándose dentro de cada pieza. El aceite recupera temperatura antes de recibir las siguientes seis piezas.

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