Así se hace una estupenda raya a la parrilla

Raya a la parrilla

La raya adquiere en la parrilla un tostado ligero mientras su carne permanece blanca, húmeda y fácil de separar de los cartílagos. Las alas, limpias de piel, tienen poco grosor y se cocinan con rapidez; las porciones más carnosas se colocan primero en la zona de mayor calor. Un aceite de ajo y perejil se añade después para no quemar los aromáticos.

Resumen de la receta

Tiempo 30 min
Dificultad Media
Raciones 4
Por ración 230 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de alas de raya limpias y sin piel
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 8 g de sal

Para el aliño

  • 45 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • 15 g de perejil
  • 15 ml de zumo de limón

Valores nutricionales

Calorías
230 kcal
Proteínas
35 g
Hidratos
1 g
Grasas
10 g
Fibra
0.2 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Porcionar la raya

    Divide las alas en cuatro porciones, revisa que no queden restos de piel y sécalas con cuidado.

  2. 2

    Preparar el aliño

    Mezcla el aceite virgen extra con ajo, perejil y zumo de limón. Reserva fuera del calor.

  3. 3

    Preparar la parrilla

    Calienta la rejilla sobre brasas estables, sin llama, límpiala y engrásala ligeramente.

  4. 4

    Asar

    Sala y pincela la raya con aceite. Cocina entre cuatro y seis minutos por lado, según el grosor.

  5. 5

    Aliñar y servir

    Retira cuando la carne se desprenda en hebras húmedas del cartílago y reparte el aliño.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Raya a la parrilla

¿Cómo se sabe si está hecha?

La carne debe estar opaca y separarse del cartílago con una presión suave.

¿Puede utilizarse raya congelada?

Sí. Descongélala lentamente en la nevera, escúrrela y sécala antes de asar.

¿Por qué desprende olor fuerte?

La raya fresca tiene un olor marino suave. Un olor penetrante o amoniacal indica deterioro y no debe cocinarse.

Curiosidades y más información sobre la receta

Carne entre cartílagos

La raya no tiene espinas óseas en las alas. Su carne forma haces a ambos lados de láminas cartilaginosas y, cuando está en su punto, puede retirarse con facilidad siguiendo esa estructura.

Frescura de las alas

La raya necesita mantenerse refrigerada y cocinarse pronto. Un olor amoniacal intenso o desagradable en la carne es motivo para no consumirla; no debe intentarse ocultar con limón o aliños. La valoración del olor se completa con el aspecto y la textura de la pieza.

Alas limpias y peso útil

La receta pide alas sin piel, pero todavía pueden conservar el cartílago central. El peso de una raya entera no equivale al de las alas preparadas ni al de carne completamente separada. El formato de compra importa para calcular las porciones.

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