Anguila a la brasa con salsa teriyaki

Anguila a la brasa con salsa teriyaki

La anguila a la brasa queda grasa y jugosa bajo un glaseado de soja, mirin y sake que se carameliza en capas finas. Primero se cocina con calor moderado hasta que la carne está completamente hecha y después se aplica la salsa cerca de las brasas. Este orden evita quemar el azúcar antes de tiempo y deja una superficie brillante y sabrosa.

Resumen de la receta

Tiempo 45 min
Dificultad Difícil
Raciones 4
Por ración 520 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de anguila limpia y abierta en lomos
  • 8 g de sal
  • aceite para la rejilla

Para la salsa teriyaki

  • 80 ml de salsa de soja
  • 80 ml de mirin
  • 50 ml de sake
  • 20 g de azúcar
  • 10 g de jengibre fresco, opcional

Valores nutricionales

Calorías
520 kcal
Proteínas
36 g
Hidratos
17 g
Grasas
34 g
Fibra
0.3 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar la salsa

    Hierve soja, mirin, sake, azúcar y jengibre de ocho a diez minutos, hasta que cubra ligeramente una cuchara.

  2. 2

    Preparar la anguila

    Retira restos de sangre y espinas visibles, seca, sala ligeramente y corta en porciones.

  3. 3

    Cocinar con calor moderado

    Coloca primero la piel hacia las brasas, a distancia media, y cocina unos ocho minutos por lado.

  4. 4

    Glasear

    Pincela una capa fina de salsa y acerca al calor durante un minuto; repite dos o tres veces por ambas caras.

  5. 5

    Comprobar y servir

    Asegúrate de que la carne esté opaca y bien cocinada, reposa dos minutos y sirve con salsa limpia reservada.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Anguila a la brasa con salsa teriyaki

¿Puede hacerse sin sake?

Sí, sustituyéndolo por agua; el resultado perderá parte de su aroma.

¿Por qué se quema el glaseado?

Contiene azúcar y debe aplicarse solo al final en capas finas.

¿Puede cocinarse en plancha?

Sí, a fuego medio y con tapa durante la primera fase, terminando después con el glaseado.

Curiosidades y más información sobre la receta

Una carne grasa

La anguila soporta bien la brasa, pero la grasa que cae puede levantar llamas. Trabajar a dos alturas permite cocinar primero y caramelizar después.

Capas de salsa

Varias pinceladas finas crean brillo y concentración sin formar una corteza quemada. Una parte de la salsa debe reservarse desde el principio para servir sin contacto con el pescado crudo.

El dulzor del glaseado

Mirin y azúcar aportan dulzor, la soja salinidad y el sake aroma. La salsa concentrada se adhiere en capas a la anguila y cambia de textura al enfriarse. No necesita llegar a consistencia de caramelo en el cazo para cubrir el pescado.

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